La Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (Capper) advirtió sobre el impacto negativo que tuvieron en 2017 para la actividad el incremento de importaciones y la falta de infraestructura en la provincia.

"La infraestructura provincial sigue pegando muy duro y castiga fuerte el esfuerzo", y las importaciones "siguen creciendo y terminan impactando negativamente en el mercado, por factores comerciales y sanitarios", indicaron desde Capper en un comunicado de cierre de año.

La organización afirmó que "para el sector porcino de Entre Ríos, 2017 se perfilaba para ser un año positivo o mejor que 2016" pero hubo "puntos a favor y otros en contra que confluyen en un escenario de permanentes dificultades y desafíos".

"La importación genera distorsiones significativas, perjudicando a toda la cadena, además de que son cortes hechos con herramientas productivas diferenciales como la ractopamina, que aquí está prohibida", agregó.

Desde la Asociación Argentina de Productores Porcinos (AAPP), su presidente Juan Uccelli alertó que si continúan el ingreso de carne desde el exterior, "se irán frenando las inversiones" aunque también pidió solucionar "el IVA sobre los bienes de capital".