Incluso si se deja de lado la deuda, que se puede pagar con reservas, una mirada sobre la entrada y salida de dólares para el 2019 muestra números complicados. El potencial de fuga de capitales que prevén los analistas privados de todo el arco ideológico y las proyecciones del FMI para la balanza de bienes y servicios, muestran que la posible demanda supera por mucho a la posible oferta. Entre la potencial salida de divisas, vía fuga y remisión de utilidades, el total podría llegar a u$s27.000 millones. En cambio, el potencial de oferta, sumando lo que licitará en cuotas el Tesoro y lo que dejará la balanza de bienes y servicios, totaliza apenas u$s16.100 millones.

Lo adelantó el periodista Alejandro Bercovich en BAE Negocios: el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se reunió con el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, para pedirle que interceda ante el FMI para que el Gobierno consiga mayores herramientas para intervenir en el mercado cambiario. La búsqueda oficial cobra sentido cuando se observan las proyecciones de los analistas.

Hay dos fuerzas potenciales para comprender el cálculo. Por un lado, la oferta de divisas se alimentará con los u$s9.600 millones que licitará el BCRA por cuenta del Tesoro y con los u$s6.500 millones que proyecta el FMI, según la última revisión del acuerdo, por el lado de los bienes y servicios.

Los bienes aportarán, gracias a la recesión y al aporte del agro, un superávit de u$s12.700 millones. Pero a ese número, tal como muestra el Fondo, habrá que restarle los u$s6.200 millones que se irán por servicios, principalmente turismo. En total, una oferta de dólares proyectada en u$s16.100. El CESO espera algo similar: u$s5.000 millones para la balanza de bienes y servicios. La consultora LCG también, ya que considera que los bienes dejarán u$s10.000 millones, mientras que los servicios "se comerán" alrededor de u$s6.000 millones.

La otra fuerza, que se le opone, es la demanda esperada. Ahí los números divergen según la lupa con la que se los mire. Ayer, durante la presentación de su informe Situación argentina en el segundo trimestre, la economista jefe de Research del BBVA Francés, Gloria Sorensen, afirmó que el potencial dolarizable en plazos fijos es de u$s8.500 y la cuenta llega a u$s20.000 millones si a eso se le suman las Letras del Tesoro en pesos. Desde la consultora LCG, en cambio, esperan u$s22.000 M y u$s27.000 M si se le suma la remisión de utilidades. Coincide el CESO, que en un escenario de shock espera u$s27.280 M.

Así, si se toma la proyección del FMI para la cuenta de dólares "reales" y la de los privados para las divisas "financieras", las cuentas no dan. Incluso la visión de un escenario más optimista observa que, si la cuenta diera, la gran preocupación es que la demanda de dólares se concentre en pocos días. Ahí, si bien el Gobierno cuenta con u$s9.600 M totales para intervenir, la restricción de tener que hacerlo en cuentagotas de u$s60 M diarios es un problema. Lo expresó ayer Sorensen, para quien los dólares alcanzan: "La verdadera preocupación si los u$s60 M alcanzan en un día de fuerte demanda".