El presidente de la Unión Internacional de Gas, Luis Bertrán, afirmó que la Argentina puede pensar en ser un exportador regional de gas natural e incluso convertirse en un proveedor global de GNL, si logra alcanzar niveles de competitividad para la producción de los recursos de Vaca Muerta.

"Con la recuperación de la producción nacional en términos competitivos la Argentina podrá retomar en unos años su protagonismo a nivel internacional", afirmó Bertrán a Télam, al cierre de la Semana de la Energía que se desarrolló en Buenos Aires y reunió a expertos y funcionarios del sector de 27 países de América Latina y el Caribe. La Unión Internacional de Gas es una asociación que reúne a gobiernos y empresas de sus 91 países miembros, los que conforman el 97% del total del mercado global de producción, ventas y consumo de gas del mundo.

El español Bertrán, al referirse al caso argentino y su potencial en la región, a partir del desarrollo del yacimiento de Vaca Muerta, planteó que "las regulaciones puestas en marcha dan espacio a resolver una curva de aprendizaje con un escalón de precios de entre US$ 6 y US$ 8 el millón de BTU". Estos precios de incentivo que comenzarán a regir para la producción de gas no convencional a partir de 2018 servirán, a criterio del experto, "para desarrollar la propia industria y poder ser competitivos respecto al gas de importación", en particular el gas natural licuado o GNL que ingresa al país a través de dos terminales de regasificación.

Pero el proceso que avizora Bertrán podrá continuar con "una segunda fase si la economía de escala crece suficiente y logra mayor eficiencia por tamaño y experiencia, lo que le permitiría comenzar a exportar". Para avanzar en ese escenario exportador el titular de la Unión consideró que ese precio de incentivo de entre US$6 y US$8 deberá tomar como referencia básica lo que ocurre en Estados Unidos, es decir que "debería pensarse en llegar al menos a los US$ 4 por MBTU que indican los mercados a futuro o incluso a los US$ 3, si se quiere tener un margen competitivo".

"Entendemos que se puede llegar a esa curva de experiencia que no se va a dar en los primeros cinco años, pero que después se puede llegar a tener esa economía de escala para cubrir no solo consumo propio sino volúmenes e instalaciones que permitan exportar", enfatizó el experto español. Como parte de ese camino de desarrollo, Bertrán planteó que Argentina es "un productor de hidrocarburos feroz, y en el gas natural es predominante porque tiene una industria con experiencia, un tamaño importante y le falta volver a recuperar esa previsibilidad de proyectos para retornar al mercado internacional".

El titular de la UGI también relativizó la necesidad de contar con el desarrollo de una demanda ampliada -más allá de la demanda local- para poder contar con las millonarias inversiones que requiere el aprovechamiento del yacimiento neuquino. "Si somos suficientemente competitivos el problema de falta de demanda ya no existirá porque esa producción la podremos colocar en el mercado exterior rápidamente, pero mientras no se cumpla esa competitividad se produce ese efecto de necesidad de tamaño para tener volumen", analizó.

Como primeras opciones de expansión al gas excedente que producirá Vaca Muerta en un futuro mediato, Bertrán resaltó los mercados de Chile y de Uruguay, pero también el del sur de Brasil que "podría absorber grandes volúmenes de la producción" del no convencional y que no requeriría una competitividad mucho mayor a la alternativa de abastecimiento actual. Finalmente, en el mejor de los escenarios, el experto entendió que "si existe la posibilidad y la velocidad de aprendizaje y de llegada a los precios competitivos, la Argentina estará en condiciones de exportar a cualquier parte del mundo como productores de GNL y acceder a los mercados internacionales".

De acuerdo a las perspectivas de la Unión Internacional de Gas, para el 2040 el gas natural será la única fuente de energía que crecerá respecto a su demanda actual luego de las fuentes renovables, las que serán en todas las latitudes "el gran ganador de las próximas décadas".