En un escenario propicio para lanzar mensajes elípticos, Brasil recomendó aprovechar la Cumbre Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para dar "un debate franco" sobre las subvenciones agrícolas, un dardo dirigido al corazón de la Unión Europea en medio de las negociaciones para cerrar un "acuerdo político" de marco.

Con el marco de la apertura de las sesiones ordinarias en el hotel Hilton, ayer el canciller de Brasil ubicó a las subvenciones a la agricultura "en el centro de las dificultades para avanzar" y exhortó a "aprovechar la ocasión para que se dé un debate franco" al respecto. Si bien el canciller argentino Jorge Faurie no fue tan tajante en su presentación formal, fuentes oficiales ratificaron a BAE Negocios que son los subsidios agrícolas uno de los grandes impedimentos para que la UE mejore su oferta en el acceso de bienes. "Francia le paga a sus agricultores para que además de producir, cuiden sus fronteras de la inmigración. Imaginate la importancia estratégica que tienen", expresó una de las fuentes consultadas.

El representante de la Argentina en la XI Conferencia Ministerial (MC11), el canciller Jorge Faurie, resaltó la importancia de "persistir en el proceso de reforma del comercio agrícola" e indicó que "es un requisito necesario para eliminar el hambre y erradicar la pobreza". Dejando en claro el enorme valor que tiene el sector agroindustrial, Faurie planteó que "Argentina tiene mucho potencial en ese área: hoy produce alimentos para 400 millones de personas y aspiramos a aumentarlo a 600 millones en 2020 para poder satisfacer la creciente demanda mundial".

Si bien la falta de acuerdo en torno a las cuotas agrícolas en ciertos productos sensibles dominó la escena durante las conversaciones entre el Mercosur y la UE, la "caja de resonancia" que representa una cumbre ministerial de la OMC quedó en evidencia a partir de las palabras del canciller de Brasil. De todos modos, es sabido que Francia, Irlanda, Polonia y un conjunto de diez naciones no cederán fácilmente en sus posturas proteccionistas a pesar de los denonados intentos de la "UE negociadora", como Alemania, Italia, España, Holanda, entre otros.

De allí, que el malestar en el Mercosur ha sido creciente por la muy escasa oferta de la UE en bienes como la carne vacuna, el azúcar y el etanol, que tampoco ha variado en los últimos meses. Todos coinciden, y esto fue refrendado ayer en los pasillos del Hilton, que si se destrabara este distanciamiento, se aceleraría el proceso de un acuerdo comercial.

Para la mala fortuna de la Argentina y Brasil, y precisamente por la escala proteccionista en el mundo, el capítulo de los subsidios agrícolas, si bien es uno de los ejes de la cumbre, no mostrará avances importantes, según admitieron hace días fuentes cercanas a la organización. Si hubiese una declaración al respecto, cosa que no ocurrirá mañana al término del encuentro, sería un gran envión político para las dos naciones sudamericanas.

  • Un “acuerdo político” para mostrar

■ En lo que fue la segunda jornada de conversaciones para defi nir un texto común, el Mercosur y la UE trabajan contrarreloj para darlo a conocer mañana, o en su defecto, el “acuerdo político” se podría difundir el próximo 21 de diciembre en la Cumbre del Mercosur.

Así lo relataron a este medio fuentes ofi ciales. Con la presencia de la comisaria de Comercio de la Unión Europea (UE), Cecilia Malström, el Mercosur y el eurobloque regresaron a las negociaciones ayer en Buenos Aires, en una reunión que no arrojó mayores avances comerciales con lo cual pareciera que solamente las energías están puestas en dar a conocer un “acuerdo político”.