La Comisión Nacional de Valores (CNV) reglamentó ayer la emisión de obligaciones negociables, fondos fiduciarios y cuotapartes de Fondos Comunes de Inversión (FCI) denominadas en UVA o UVI, con plazos de amortización no inferiores a dos años, para darle impulso a los instrumentos financieros ajustados por inflación o por el costo de la construcción. Según explicaron desde el organismo, es un primer paso para securitizar hipotecas, operación que quedará habilitada cuando se termine de sancionar la ley de reforma de capitales.

La novedad de la norma es que ahora podrán hacer fondos fiduciarios y cuotapartes de FCI indexados. Es que hasta ahora sólo estaban autorizadas las colocaciones de deuda, que por ejemplo llevaron adelante el banco Hipotecario y el Provincia.

Se trata de las entidades que más se enfocaron en la entrega de créditos hipotecarios ajustados por el índice de precios al consumidor. De esta manera buscan fondearse en el sistema financiero mediante pasivos que tengan la misma denominación.

Sin embargo el próximo paso que quiere dar el Gobierno, incluido en la ley de reforma de capitales, es permitir la securitización de las hipotecas para que los bancos las puedan descargar, y así sacarlas de sus balances y poder seguir entregando créditos para la vivienda.

Al autorizar las cuotapartes de los FCI y los fideicomisos nominados en UVA y UVI, se está avanzando en esa dirección, explicaron fuentes oficiales.

En la resolución publicada en el boletín oficial, la CNV recordó que el Banco Central creó las UVA para fomentar el ahorro y el desarrollo de los préstamos para la vivienda, siguiendo como ejemplo las Unidad de Fomento (UF) chilenas. El valor de la UVA sigue el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), un proxy de la inflación pasada elaborado por el BCRA.

Luego, con la ley 27.271 se creó otro instrumento llamado UVI, que en lugar de regirse por la suba de precios, lo hace por el costo de la construcción en el Gran Buenos Aires que publica mensualmente el Indec.