Las monedas digitales son una herramienta revolucionaria que los bancos centrales deberían considerar pero siguen siendo demasiado arriesgada para usarla como vehículo legal a corto plazo, según el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).

El BIS -que reúne a los mayores bancos centrales del mundo- dijo en un informe que esta nueva forma de dinero podría ser algún día emitida por los organismos oficiales, para tareas como el establecimiento de pagos entre instituciones financieras. Al mismo tiempo, advirtió que las monedas digitales podrían desestabilizar a los prestamistas tradicionales, si se comienzan a ofrecer de manera masiva al público.

"Las monedas digitales de propósito general emitidas por los bancos centrales podrían revolucionar la forma en que se provee el dinero y el rol de los emisores en el sistema financiero, pero éstas son aguas desconocidas", dijo Benoît Coeuré, miembro del consejo del Banco Central Europeo, quien preside el Comité de Pagos e Infraestructura de Mercados del BIS.

El organismo, con sede en Basilea, Suiza, alertó que se necesitaría de mucha más "experimentación y experiencia" antes de introducir o siquiera considerar monedas digitales emitidas por los bancos centrales, o CBDCs, según sus siglas en inglés.

Debate del G20

A medida que el bitcoin y sus pares amenazan con invadir el terreno de los banqueros centrales, las autoridades nacionales están probando nuevos formatos de pagos, y el tema de la regulación es parte de la agenda de la reunión de los jefes de finanzas del G20, que se reunirán la próxima semana en Buenos Aires.

Más de 1.200 años después de que los primeros billetes aparecieran en China, el uso de dinero físico está en retirada en varios países, mientras aumentan las transacciones digitales. El avance de tecnologías de distribución de pagos y el concepto de operaciones entre privados con dinero digital desafían la razón de ser de los bancos centrales, que por siglos han dominado la emisión de dinero y se financian también al hacerlo.

Las opiniones respecto a la emisión de CBDCs difieren considerablemente. Mientras el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, han expresado su escepticismo, el Riskbank de Suecia, donde más de un tercio de la población ya no usa efectivo, está considerando la introducción de una corona electrónica como complemento de sus billetes y monedas.