Las cámaras de entidades  financieras salieron hoy en conjunto a criticar los tres días de paro convocados por la Asociación Bancaria y aseguraron que la  oferta salarial “garantiza el poder adquisitivo”, pues prevé una  suba del 9% en enero y una actualización para el resto del año según la inflación. 

En un comunicado, las entidades ABA (extranjeros), ABE  (especializada), ADEBA (privados) y ABAPPRA (públicos y  cooperativos) cuestionaron la decisión del gremio que encabeza Sergio Palazzo de llamar a un paro para los días 9, 19 y 20 de  febrero en rechazo a la propuesta salarial.

“La propuesta para 2018 contempla incrementar los salarios  igual a la inflación, con un alza inicial en enero del 9%. Luego  se actualizará según la evolución del índice de precios”, explicaron las cuatro cámaras empresarias.  

Por el contrario, la Bancaria denunció que el Gobierno y las  entidades financieras pretenden “aniquilar el poder adquisitivo”  del salario de los empleados del sector y reclamó una mejora no inferior a 24,8%.

Los directivos de las entidades financieras consideraron  “prioritario mantener el poder adquisitivo del salario de los  empleados del sector” y explicaron que la oferta prevé una suba del 9% en enero para luego “ir ajustándolo conforme evolucione la inflación”.

“Esto fue omitido en todas las comunicaciones realizadas por el  sindicato. Mencionan solo un aumento del 9%, sin referirse a la  cláusula  gatillo y con esa información parcial convocaron a un  paro para el 9 de febrero previo al feriado de carnaval y también  para el 19 y 20 de febrero”, se quejaron las entidades.

Agregaron que “si la propuesta de las Asociaciones de Bancos  fuera aceptada, implicaría desde hoy una mejora en el salario real  de los trabajadores bancarios, sin generar conflictividad social  ni contratiempos al público que nos elige todos los días, y hace sustentable la actividad y los empleos del sector”.

Además, remarcaron que “los trabajadores bancarios no afiliados  al Sindicato a partir de enero de 2018 incrementaron su  remuneración neta, dado que no se realiza la retención y pago del  aporte solidario del 1% a la Asociación Bancaria, lo que implica  dejar de retener a estos trabajadores y transferir al sindicato  más de 500 millones de pesos al año”. 

“La propuesta cumple dos premisas: 1. Mantener el poder  adquisitivo de los empleados bancarios (está garantizado el  equiparar el aumento a la inflación), y 2. Colaborar con el objetivo de todos los argentinos, que es reducir las expectativas  inflacionarias que tanto daño hacen, en particular a los sectores  de menores ingresos”, sostuvieron.