Ante el despegue de los créditos hipotecarios nominados en UVA, los bancos necesitan que el Congreso apruebe cuanto antes la ley de reforma del mercado de capitales para poder empezar a securitizar esas carteras, cuando el exceso de liquidez vaya camino a agotarse, según explicaron funcionarios del Gobierno nacional a los empresarios del sector. En el Ejecutivo quieren apurarse para que estas operaciones puedan hacerse desde marzo, pero en las entidades son más cautelosos y se escudan en la falta de agilidad de los últimos quince años para postergar el proceso al segundo semestre de 2018, en una jugada financiera que, dicen, podría dar su primer paso con los préstamos personales.

Los créditos para la vivienda crecieron 91% en los últimos doce meses, de acuerdo a los últimos datos del Banco Central. La suba estuvo traccionada por préstamos que ajustan por inflación. El problema es que, a este ritmo, las entidades no sólo se quedarán sin el colchón de pesos ocioso que habían mantenido durante los últimos años sino que tendrán que descargar esos activos en el mercado por cuestiones reglamentarias para poder seguir expandiendo su stock.

"Para que la herramienta siga siendo sustentable, vamos a tener que sacar la cartera de hipotecarios del balance, lo que nos va a permitir seguir otorgando créditos", explicaron desde una entidad de primera línea.

En ese sentido, la fuerte suba de tasas en hipotecarios de las últimas semanas estuvo explicada no sólo por la mayor demanda y el apretón monetario que aplicó el BCRA en las Lebac y los pases en pesos a siete días, sino también con la mira puesta en poder ofrecer dentro de algunos meses un instrumento más atractivo a los inversores.

En el sector comentan que un bono soberano atado a UVA o CER tiene "una tasa en línea con la inflación más unos cinco o seis puntos" y por ende las carteras de los bancos con los préstamos hipotecarios tienen que tener un rendimiento que este cerca de ese porcentaje, "para que cierren los costos, porque sino están muy justos".

Lo concreto es que en los bancos están preparando todos los mecanismos legales con sus equipos de abogados para que la securitización pueda avanzar ni bien se apruebe la ley de reforma del mercado de capitales, que ya tiene media sanción en el Congreso. Pero saben que la Comisión Nacional de Valores (CNV) tardará en reglamentar los nuevos instrumentos "unos cuatro o cinco meses".

Por lo pronto, desde otro banco señalaron que la primera cartera de créditos a securitizar podría ser la de los personales.

Otro punto clave de la reforma es que permite la "transparencia" desde el punto de vista fiscal a fideicomisos y fondos, lo que será una zanahoria para desarrollar ese mercado.

Mientras tanto, continuarán fondeándose mediante depósitos ajustados por inflación, para lo cual ya prevén aumentos en la tasa pasiva, y mediante obligaciones negociables nominadas en UVA.