El relanzamiento de los créditos Anses va camino a convertirse en un nuevo boom como ocurrió con las ediciones anteriores, acaso un síntoma de la situación desesperada que atraviesan amplios sectores sociales. De acuerdo a fuentes oficiales, el requerimiento de los créditos vía web sumaba en su primer día de vida a casi 70.000, de los que cerca del 80% correspondían a beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo ( AUH).

Quienes cobren este beneficio a partir de ayer pueden acceder a sumas de hasta $12.000 siempre y cuando la cuota no supere el 30% de la prestación. Anteriormente la cifra se ubicaba en $6.500 pero como el Gobierno adelantó la totalidad de la suba prevista para todo el año en marzo (46%), los beneficiarios quedaron habilitados para endeudarse por un monto mayor.

Voceros de la Anses precisaron que a las 14 horas, se habían solicitado 54.600 préstamos por parte de beneficiarios de la AUH y 14.500 del sistema universal de asignaciones familiares (SUAF). A las 13, los pedidos estaban en 48.000 y 13.500, respectivamente. Es decir que en sólo una hora se incrementaron en 7.600.

Por su parte, los jubilados sólo pueden hacer el pedido de manera presencial, por lo que en el organismo previsional dijeron no contar con información al respecto, sobre todo porque las oficinas de la administración pública permanecerán cerradas por la Semana Santa.

Ayer la página web de la Anses había colapsado ni bien se habían hecho los anuncios, al tiempo que llegaron a contabilizarse 35.000 solicitudes en sólo cinco horas.

Los créditos del organismo previsional protagonizaron una explosión a partir del 2017 cuando el Gobierno extendió el programa a beneficiarios de la AUH, por lo que el universo de posibles beneficiarios se duplicó y así se entregaron más de 3 millones de préstamos durante ese año y otros 3 millones en 2018.

La novedad del relanzamiento de ayer es que se permite la refinanciación tanto parcial como total de los eventuales créditos Anses que hayan tomado previamente los solicitantes, incluso si tienen cuotas impagas.

En el caso de los jubilados, los montos máximos se elevaron a $200.000, y para los que tienen pensiones no contributivas, a $70.000.

Las tasas de interés varían según el plazo de cancelación, y se ubican entre el 40% y el 50% anual.