Este miércoles, cuando culmine la tercera reunión del año del Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central de Brasil, se espera que el organismo monetario aplique el último corte en la tasa básica de interés, Selic, en el actual ciclo bajista. Así, y apoyado por una inflación en baja, el principal socio comercial del país va por el sentido opuesto en cuanto a la evolución de las tasas.

El encuentro comenzará el 15 de mayo y concluirá al día siguiente, cuando se prevé que se anuncie una reducción en 0,25 puntos porcentuales de la Selic, que en marzo pasado alcanzó su menor nivel desde el inicio de la serie histórica en 1986 (6,5 por ciento).

La tasa básica de interés es utilizada en las negociaciones de títulos públicos en el Sistema Especial de Liquidación y Custodia (Selic) y sirve de referencia para las demás tasas de interés de la economía.

Al reducir los intereses básicos, la tendencia es a disminuir los costos del crédito e incentivar la producción y el consumo.

Después de la esperada reducción de la tasa la semana entrante, que sería la decimotercera desde el pasado año, la expectativa es que la Selic permanezca en 6,25 por ciento hasta el final de 2018 y vuelva a subir en 2019.

De hecho, la apreciación del dólar de las últimas semanas (la divisa estadounidense cerró el viernes a 3,60 reales) comenzó a generar ciertas dudas en el mercado sobre el comienzo del nuevo ciclo de subas de tasas. Muchos descuentan que será a partir de mitad de año, pero estarán atentos al impacto de la devaluación sobre los precios y sobre la marcha de la economía.