La falta de actualización del tope impuesto al Fondo del Conurbano en 1995 generó una distorsión en el reparto de los recursos que terminó perjudicando a la provincia que buscaba ser beneficiada cuando se creó el instrumento, tres años antes.

Es que desde hace más de 20 años Buenos Aires recibe $650 millones, más allá del aumento que haya habido en la recaudación del impuesto a las Ganancias. Ahora recibirá $20.000 millones más, equivalentes al 65% de su déficit financiero, pautado en $27.000 millones para este año y $30.000 millones para el 2018.

Es decir que si Vidal empieza a sumar estos recursos tendrá una espalda mucho mayor para reducir el déficit de la provincia.

Lo cierto es que mientras en 1992 se le giraba al distrito el 100% del Fondo, en 2017 ese porcentaje caería al finalizar el año al 1,19% de los más de $50.000 millones con los que fue conformado.

El monto surge de detraer el 10% del impuesto a las Ganancias, que según el proyecto de Presupuesto 2018 finalizaría este año con una recaudación de $532.000 millones y el próximo ejercicio en $642.000 millones.

De acuerdo a un informe de la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, Buenos Aires terminará el 2017 cediendo 53.600 millones al resto de las provincias en concepto del Fondo del Conurbano, un 26% más en relación a 2016.

El reporte recuerda que en 1996, el distrito gobernado por Vidal había cedido sólo $30 millones y se había quedado con el 95%. Pero esa proporción se fue reduciendo a medida que se incrementaba la recaudación y los precios: en 2003 ya estaba en el 46%.

Como el excedente se reparte de acuerdo a los coeficientes de coparticipación, los distritos más beneficiados fueron Córdoba y Santa Fe.

Estas dos últimas provincias recibieron cada una casi $5.000 millones en 2016 que le hubieran correspondido a Buenos Aires si el Fondo no hubiera tenido un tope nominal.

En tercer lugar se ubicó Chaco con $2.800 millones y Entre Ríos cuarta con $2.700 millones.