Tras dos décadas de indefinición, con la puesta en marcha del nuevo pacto fiscal, la provincia de Buenos Aires le da un cierre al problema del Fondo del Conurbano. No sólo logró aumentar su participación en el reparto de los fondos, sino también una compensación retroactiva respecto de los recursos no ingresados para el período 2011-2015, según destacó la consultora Ecolatina.

Con los cambios previstos en el impuesto a las ganancias y al cheque, sumados a la compensación por los años que fue perjudicada en el reparto del fondo, la provincia de Buenos Aires recibiría ingresos anuales equivalentes a su déficit financiero financiero presupuestado para 2017 ($34.773 millones).

Agregó la consultora que, dado que la Nación se comprometió a financiar la pérdida de las jurisdicciones subnacionales, sumado a la compensación de Buenos Aires, "sería el gran perdedor del ejercicio por un valor del orden de los $ 29.000 millones" ya que el Tesoro Nacional cede $96.300 millones pero la ANSES recibe ingresos adicionales por $67.300 millones.

Planteó finalmente que "si bien los cambios en los impuestos y las compensaciones le generarían a la Nación un costo fiscal de 0,3% del PBI, el mayor ingreso para las provincias vía transferencias automáticas reduciría las transferencias discrecionales por parte de la Nación".