El Comité Ejecutivo de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) alertaron ayer por los costos tributarios que enfrentan las industrias del sector alimentos y bebidas. En ese sentido, destacaron que los resultados de un informe reciente arrojaron que, en el 2018, los costos tributarios contenidos en los precios fueron de un 38,78% en los alimentos y un 47,2% en lo que respecta a las bebidas.

Esas cifras se obtuvieron a partir de los porcentajes de impuestos y regímenes que deben costear las empresas del sector que incluyen: ingresos brutos, tasas municipales, el impuesto a las ganancias, al cheque, la seguridad social, los impuestos internos (en el caso del sector bebidas) y el IVA.

Ambas instituciones destacaron que dicha carga es superior en el caso del sector exportador de alimentos y bebidas considerando el restablecimiento de los Derechos de Exportación, cuya estructura de alícuotas sufrió modificaciones para alcanzar el equilibrio en el resultado primario nacional.

Desde Iaraf y Copal afirmaron en un comunicado en un comunicado conjunto que "con estos datos, se puede inferir que el desarrollo de la Industria de Alimentos y Bebidas en Argentina está condicionado por estos elevados costos fiscales, además de los logísticos, laborales no salariales, así como también por las trabas al comercio y al acceso al financiamiento, entre otros factores que impactan directamente en los precios de los alimentos y bebidas".

El presidente de la Copal, Daniel Funes de Rioja, dijo que "la industria no puede afrontar más trabas ni costos. Nuestra actividad ya está damnificada por la situación económica que atraviesa el país. Necesitamos medidas que ayuden a aumentar la producción, la competitividad y el comercio y el acceso al consumo".