El ex ministro de Economía aseguró que el “error más grave” cometido por el presidente Mauricio Macri al asumir fue haber eliminado el cepo cambiario sin antes corregir el atraso en tarifas de servicios públicos.

El ex ministro de Carlos Menem y Fernando de la Rúa calificó de “correcta e imprescindiblela decisión del jefe de Estado de convocar a las fuerzas políticas y organizaciones sociales para bajar el gasto. 

 “Si no se lo hace en forma transparente y sincera, un golpe de mercado terminará produciendo un ajuste socialmente mucho más costoso”, sostuvo.

Consideró que otro error del Gobierno, menos considerable, fue “haber anunciado metas de inflación demasiado optimistas”, cuestión que el mandatario admitió en una conferencia de prensa en la residencia de Olivos luego de la turbulencia cambiaria. 

En una columna publicada en su blog personal, Cavallo sostuvo que la medida más crítica adoptada por la gestión Macri fue “haber decidido la eliminación de los controles de cambio y hacer funcionar el mercado único y libre en diciembre de 2015, sin haber eliminado de antemano el atraso tarifario”.

 “Si no se lo hace en forma transparente y sincera, un golpe de mercado terminará produciendo un ajuste socialmente mucho más costoso”, sostuvo el ex ministro.

“Paso a explicar este error, porque tienen que tenerlo en cuenta para las decisiones futuras. De otra manera van a volver a equivocarse. Para simplificar, me referiré sólo a los precios del gas y la electricidad, aunque el razonamiento es el mismo para el resto de las tarifas de servicios públicos que estaban muy atrasadas al momento del cambio de gobierno”, indicó. 

Señaló que el cepo cambiario implementado en octubre de 2011 “deberían haber mantenido hasta junio de 2016 el cepo cambiario”.

Al respecto, puntualizó que el Gobierno debió continuar “devaluando el peso en el mercado oficial al ritmo al que las autoridades anteriores habían vendido dólares futuros, de tal forma que no tuvieran que pagar ninguna diferencia de cambio a quienes habían comprado esos dólares”. 

Estimó que “sin una fuerte devaluación inicial del peso en el mercado oficial, la tasa mensual de inflación no habría saltado del 2% al 4% mensual promedio como lo hizo en los primeros seis meses de 2016”.

Postuló que “se debería haber determinado el ajuste del precio del gas, de la electricidad y del petróleo, recreando de inmediato los mercados mayoristas con competencia interna y externa, tal como estuvieron legislados hasta el 2001”.