Frente a la reunión que se realizará mañana, donde el sector tomatero reclamará medidas contra las importaciones, el secretario de Comercio, Miguel Braun, planteó que el foco no debe ponerse en el ingreso de mercaderías sino en los costos locales.

En respuesta a la nota publicada ayer por BAE Negocios, el titular de Comercio escribió vía Twitter que "la solución del reclamo por la importación de latas de tomate no puede ser encarecer un alimento fundamental para los argentinos".

Acto seguido, puntualizó que "tenemos que trabajar sobre los costos. Por ejemplo, para algunas empresas es mayor el costo del latón que del tomate".

Sin dudas, se trató de una señal fuerte para bajar las expectativas de la Cámara de Industriales de Productos Alimenticios (CIPA) que visitará el Ministerio de Producción. Para la cámara, hay que evitar la desaparición del 35% de los productores del país, concentrados en Mendoza, San Juan y La Rioja, que "frente a este panorama, se podrían convertir en importadores", dijo el director ejecutivo de CIPA, Marcelo Ceretti. Luego, expresó que "vamos a instalar nuestra gravísima situación con las enormes importaciones de tomates desde Italia y también del choclo de Brasil". Dos de las medidas que plantea es la fijación de valores criterio a los ingresos al país (no existen y puede haber dumping), o sea precios mínimos de referencia; además de la elevación temporaria de los aranceles externos.

La capacidad instalada utilizada en el sector es del 60 por ciento y las importaciones de tomates enteros perita, en latas iguales o inferiores a los 2,5 kilos, crecieron cincuenta veces desde el 2015 y se cuadruplicó entre 2016 y 2017, lo cual fue desconocido por el Gobierno.