Los economistas advierten sobre los riesgos de espiralización de la corrida ante lo que consideran una tibia intervención del Banco Central. "Había que frenarla desde el inicio porque una vez que los dejás correr ya no sabés dónde para. Se usaron US$700 millones en estos tres días; si se ponían juntos, quizás se resolvía. Igual que el año pasado pero partiendo de un punto de mayor debilidad", cuestionó el analista Christian Buteler. Coincidió Andrés Asiain: "En vez de usar las reservas para fijar un valor del dólar, las están rifando en subastas donde les imponen un precio con montos bajos. Es tan desastroso el ritmo de intervención que gastan muchísimas reservas pero no son capaces de fijar el dólar".