La suba del dólar, cercana a los $31, fue el único motivo por el cual la soja en la plaza local se alzó con una mejora diaria del 5,2%. El aumento convenció a los productores que salieron a ofrecer sus granos. Los $8.000 por tonelada ya se habían pagado en los primeros días de julio.

Al cierre de esta edición, el portar oficial Sio granos mostró negocios por 102.000 toneladas frente a los 79.200 del viernes, cuando la oleaginosa tocó los $7.600.

Sin embargo el volumen comercializado sigue estando por debajo de lo esperan los operadores. Para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), " a pesar de la mejora, el precio continúa sin incentivar un mayor número de operaciones".

Sucede que los $8.000 ofrecido por la demanda está por debajo de los $8.100 que se pagaron el 29 de junio pasado. Aunque fuentes del mercado reconocieron que se llegó a negociar por $8.300 la tonelada en lo que va del año.

Desde la corredora Pinelli y Asociados, su director Luciano Pinelli, destacó que "si bien se vendió un poco más, este sigue siendo bajo para los $400 por tonelada de suba". El experto agregó además que "una parte del alza se debe también a que el faltante de la soja se empieza a sentir en las fábricas pese a las fuertes importaciones".

La buena noticia para el productor y mala para el Gobierno, es que el precio de la soja a noviembre cerró en los u$s285 que frente a un dólar que el según el Rofex puede ser para ese mes de $32.4, el precio de la tonelada pasa a ser de $9.500. Si se mira enero su cotización pasa a u$s290 ($35.1), el commoditie alcanza los $10.200.

La diferencia a favor de entre u$s10 a u$s15 por tonelada sigue siendo un aliciente para vender a cuenta gota los 10 millones de toneladas valuadas en u$s4.000 millones y que siguen en ascenso.

Esto significa que sigue siendo más rentable retener la oleaginosa hasta fin de año y esperar para ver si finalmente se cumple la supercosecha de Estados Unidos a llegar a partir de noviembre próximo al mercado.