En medio de un deterioro constante del salario y con la devaluación en plena consolidación con traslado de precios de la corrida cambiario posterior a las elecciones primarias de julio, el Indec confirmó que una familia tipo necesitó poco menos de $35.000 para evitar la pobreza, siempre y cuando tenga entre sus bienes una casa y no deba alquilar.

Sucede que la Canasta Básica Total ( CBT), que define el nivel de pobreza, aumentó 5,4% en septiembre respecto de agosto, y alcanzó un costo de $34.784,75. Mientras que la Canasta Alimentaria, que establece el nivel de indigencia, registró un incremento del 4,9% y llegó a los $13.913,90 en septiembre pasado.

Según la valoración oficial, las canastas Total y Alimentaria subieron igual, un 36,4%, por debajo del aumento de precios minoristas en ese período, que fue del 37,7%, según el Indec. En los últimos 12 meses, la Total aumentó 54,2% y la Alimentaria 53,6%, y ambas se encuentran casi en línea con el nivel de inflación en ese período, que fue del 53,5%.

Los aumentos en septiembre en ambas canastas, contra el mes anterior, estuvieron por debajo de la variación del Indice de Precios al Consumidor ( IPC), que registró en ese mes 5,9%. De este modo, una familia compuesta por un matrimonio, que no paga alquiler y tiene dos hijos de seis y ocho años en el Gran Buenos Aires, tuvo que contar en septiembre con ingresos por encima de los $34.784 para no ser considerada en la pobreza y de $13.913 para no ser calificada como indigente.

Para una familia tipo de tres miembros, el costo de la Canasta Total fue en septiembre pasado de $27.692 y la Alimentaria, de $11.077, mientras que para un hogar compuesto por cinco integrantes costó en el mismo mes $36.585 pesos y la Alimentaria, $14.634.

Para un solo adulto, el Indec estimó el costo de la Canasta Total en $11.257, es decir que debería tener ingresos de $375,2 diario para no ser pobre.

La Canasta Alimentaria está compuesta por el total de artículos que reúnen los requerimientos calóricos y proteicos necesarios para un varón adulto, mientras la Canasta Básica Total incluye estos alimentos más el costo de servicios públicos y otros gastos.

Esta medición del Indec es el parámetro estadístico para la proyección del índice de pobreza -que había alcanzado los 35,4% en el primer semestre- y su resultado profundiza así las alarmantes expectativas de superar los niveles de 2001, cuando el país vivía una de sus peores crisis históricas.