Luego de tres meses de interrupción informativa, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) volvió a publicar vía web algunos datos sobre las importaciones y exportaciones argentinas, aunque en forma limitada, lo cual afecta seriamente no sólo a las empresas y cámaras, sino también a los gobiernos provinciales.

Fuentes oficiales y privadas confirmaron ayer a BAE Negocios que las bases de datos de importaciones y exportaciones ya no están vacías, aunque hay menos información en el portal de la AFIP como la no identifi - cación de los agentes del comercio exterior. Como adelantó este medio, al menos desde el pasado 21 de julio comenzó el “apagón” aduanero bajo el argumento de una reestructuración en la información que se ofrecería.

De acuerdo con el email que circuló la semana pasada la AFIP en la Unión Industrial Argentina (UIA), y las cámaras de exportadores e importadores, la llamada Información Agregada de Comercio Exterior contendrá este detalle, al que accedió este diario. Se darán a conocer a los gobernadores y empresarios, así como a los propios ciudadanos vía web, las posiciones arancelarias, el peso neto en kilos de importaciones y exportaciones, el precio máximo y mínimo en dólares por producto (técnicamente “unidad estadística”); y el valor global de las operaciones. Una de las fuertes protestas off the record es que toda información se brindará “siempre que las operaciones involucradas correspondan a 3 operadores o más”.

Esto tiene su raíz en que el nuevo sistema se basa en el secreto fiscal y estadístico, por lo que además de eliminarse el CUIT en los informes, si en un producto hay sólo una o dos empresas que lo comercializan, no se darán los datos directamente. Otro punto, muy grave desde la visión de los empresarios, es que no habrá margen para denunciar maniobras de dumping, ya que no se verán por Internet los montos en dólares por los que ingresan las mercaderías a la Argentina.

En la UIA señalaron a este medio que el Ministerio de Producción colaborará con la AFIP/Aduana, mediante la entrega de información más desagregada pero a solicitud del demandante. Una sospecha o presunción de dumping se derivaría a Producción, aunque sin cifras concretas como era antes, o sea en forma más débil e incompleta.

“Tenemos miedo de qué esconde el nuevo esquema. No existe forma de conocer el dumping y tenemos que ir a pedir a Producción lo que antes teníamos que rogarle que hagan para que el mercado no maneje todo”, coincidieron fuentes industriales.

El “apagón informático” de la Aduana, ordenado por la Casa Rosada, afectó severamente a las provincias, y por ello, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Chaco elevaron notas para pedir la normalización de los datos del comercio exterior. En un nuevo capítulo del confl icto que se inició en el mes de julio, funcionarios exigieron al Gobierno que los datos salgan a la luz en forma urgente.