La consultora Economía & Regiones en su Semanario Económico consideró que el gobierno de Mauricio Macri debe achicar el gasto público y reducir el Estado.

“La mayoría de los actores económicos coinciden en que hay que bajar impuestos en Argentina. No es para menos. Argentina tiene que bajar mucho la presión tributaria, ya que nuestra presión tributaria es casi 10 puntos porcentuales mayor que el promedio de la región”, indicaron los economistas.

Sostuvieron que “sin embargo, para bajar impuestos, antes hay que achicar más el Estado y bajar más el gasto público. Todos quieren pagar menos impuestos, pero todos piden más Estado, más gasto y mayor presencia regulatoria, lo cual es una gran inconsistencia”, sostuvieron los autores del análisis.

Para bajar impuestos, Argentina no es que tiene que reducir un “poco” el Estado y “algo” el gasto, sino que tiene recortar “mucho” ambas “cosas”

“Los datos son contundentes. La relación gasto/producto de Argentina es 12 puntos porcentuales superior al promedio de la región y el déficit fiscal asciende a 9,6% del PBI en 2017 (7,0% de Nación; 0,6% de Provincias y 2,0% de cuasi fiscal del BCRA)”, indicaron.

En este sentido evaluaron que no hacer reformas fiscales “de fondo” y no bajar el tamaño del Estado (gasto, déficit e impuestos) son una alternativa, pero con elevados costos. 

Se preguntaron: “¿Qué costos tiene la opción no achicar el estado, ni bajar el gasto, ni el déficit? No crecer y que el PBI per cápita se estanque y/o caiga como viene pasando desde 2008 y 2012; respectivamente”. 

Es decir, evaluaron que “no achicar el peso del Estado tiene como contrapartida empobrecimiento. En este sentido, el PBI per cápita crece +0% cuando se compara 2017 contra 2008 y cae -7. contra 2011”.

“Más allá de los evidentes costos y las declaraciones presidenciales, la primera mitad del mandato de Cambiemos muestra que con crédito internacional y el mundo financiando el exceso de gasto y elevado déficit fiscal, la probabilidad que se achique el Estado y baje el gasto es baja”, añadieron. 

Expresaron que “el gobierno de Cambiemos incrementó el déficit financiero cuando se compara 2017 contra 2015. ¿Por qué? Porque el combo financiamiento externo y no hacer lo que hay que hacer implica más deuda, mayor pago de intereses, más déficit financiero y mayor ratio de deuda”. 

Alertaron que si se cayera el financiamiento internacional, el resultado sería fuerte emisión monetaria, inflación y devaluación. “Como contracara, menos inversión, destrucción de empleo, caída de salarios reales y contracción económica”, advirtieron.

En este marco, para E&R hace falta una reforma fiscal de fondo que achique el Estado, baje el gasto y reduzca el déficit (bajando impuestos). 

“No sólo para tener chances de que potenciar la inversión, la creación de empleo y el crecimiento económico, sino para tener la posibilidad de minimizar los efectos negativos de un (potencial) endurecimiento de las condiciones financieras externas”, precisaron.

El gasto público primario (antes de intereses) del sector público nacional (SPN) se divide en 4 grandes bloques.

Por un lado, las jubilaciones que se lleva el 43% del total y, por el otro, los subsidios sociales, el empleo público y los subsidios económicos que insumen entre 15% y 12% del total; más atrás está la obra pública, que tiene una importancia relativa en torno del 10%.