El malestar entre los industriales por las políticas antiinfl acionarias que aplica el Banco Central se elevó en las últimas horas. Si bien el clima negativo estaba instalado desde el inicio de la utilización de la tasa de interés como herramienta del control de precios a través del enfriamiento del consumo, una de las incógnitas que tenían los empresarios manufactureros para el tiempo después de la victoria oficialista en las urnas era la reacción del Gobierno ante la necesidad de inversión y desarrolló de las fábricas locales.

Según pudo saber BAE Negocios, el presidente de la UIA, Miguel Acevedo, y su Comité Ejecutivo recibirán la semana próxima al presidente del BCRA, Federico Sturzenegger. Allí llevarán sus inquietudes, reproches e incluso propuestas para quitar del medio a las industrias en su pelea contra la infl ación.

Sucede que los dueños de las fábricas argentinas ya no dudan de que el jefe de los bancos pusiera como responsables de los aumentos de precios a los productores manufactureros.

La suba de las tasas que el Banco Central determinó ayer, como consecuencia del alto nivel infl acionario de septiembre (1,9% según el INDEC), generó un ascendente malestar entre los hombres y mujeres de los negocios que se miden máquinas, lejanos al mundo financiero en su rentabilidad, pero dependiente del acceso al crédito para tomar inversiones o desenvolverse en el mediano plazo.

Según el análisis de la mesa chica de la UIA, que festejó el triunfo de Cambiemos en las elecciones legislativas, es que la política monetaria dejó márgenes de previsibilidad nulas para desarrollar planes de negocios para el 2018: “Ninguna inversión se toma de un día para el otro, y sin certezas de que exista un plano descendente de las tasas, nadie pondrá plata sólo por el clima que se vio en IDEA, que está lejano de la realidad de las fábricas”, se quejó en micrófono apagado un líder alimenticio.

La situación de la industria es, aún, la más desfavorecida en términos generales por las políticas económicas, según analizan en la UIA. Sin embargo, existen parámetros de confi anza para el clima de negocios positivos, a partir de las negociaciones con Brasil, para salir al mundo; como también a las reformas estructurales prometidas por el Gobierno que permitirán bajar los costos argentinos.

“Pero para llegar al largo plazo, primero debemos atender las urgencias”, se quejó un industrial que representa los intereses de las economía regionales dentro de la Junta Directiva de la entidad manufacturera. Hoy se verán las caras los dirigentes nacionales de la UIA en la reunión ampliada de la conducción, que tendrá como gran ausente al ministro de Producción, Francisco Cabrera.

El funcionario avisó con 48 horas de anticipación que canceló su visita a la sede industrial para ser parte de la reunión de Gabinete completo que el presidente Mauricio Macri llamó luego de las elecciones del domingo, y previo al llamado al diálogo nacional que planteó para el lunes próximo, según pudo saber este diario.

Si bien el equipo técnico de la central fabril desarrolló un completo mapa de situación de la industria, y los empresarios tenían una serie de preguntas para el ministro Cabrera, su ausencia no generó malestar. “Es el más abierto al diálogo y preocupado por nosotros dentro del Gabinete”, lo elogiaron. Los industriales saben que el “enemigo público número uno” -como lo definió hace casi dos años el entonces titular de la Conferencia Industrial de 2015 y actual jefe de la UIA, Acevedo-, es Sturzennegger.

“Nos está dejando sin aire”, se quejaron.