El Banco Central definirá este miércoles la tasa de política monetaria, en medio de la escalada del dólar y la inflación que no cede fogoneada por los ajustes en naftas y servicios públicos, lo que podría llevarlo a mantener el corredor de pases a siete días en el 27,25% actual. Sin embargo, los analistas están desconcertados por la señal que envió la autoridad monetaria en el mercado secundario de Lebac, en donde la letra de plazo más corto está en 26,5% y podría darle aire para continuar con una baja de entre 25 y 50 puntos, menor a la de las últimas dos ocasiones cuando las redujo en 75 puntos cada vez.

Luego del cambio en las metas de inflación, el BCRA acumuló un descenso de 150 puntos durante enero. El salto en el dólar y en las expectativas para los próximos doce meses, sumado a la turbulencia en los mercados externos, le juegan en contra al Central a la hora de seguir relajando la política monetaria.

En ese sentido, un informe de Ecolatina planteó que "relajar la política monetaria no es recomendable en un contexto tan sensible". "La tendencia alcista del dólar de las últimas semanas junto con las turbulencias del mercado financiero internacional exacerbaron la incertidumbre", evaluó la consultora, que se inclina por "mantener la tasa constante" para "aportar estabilidad en momentos de incertidumbre". En la firma fundada por Roberto Lavagna rechazan endurecer las tasas porque "dejaría entrever una política errática por parte del BCRA", con "demasiadas marchas y contramarchas" en esa esfera.

Federico Furiase, del estudio Eco/Go, sostuvo que "no hay argumentos para seguir bajándola", dado que "la inflación núcleo se sigue acelerando" de la mano de los alimentos. Los datos de este verano muestran una suba de precios arriba del 2% mensual, más alto que el que se necesita para cumplir con el objetivo de 15% para todo el año y que el Gobierno quiere imponer en las paritarias.

Por su parte, Amilcar Collante, del Centro de Estudios Económicos del Sur (Cesur) aseguró que "sería bueno que se mantenga la tasa para que no se disparen las expectativas, pero creo que no es lo que va a suceder". "Si uno ve el mercado secundario el recorte sería de 50 puntos", añadió, aunque aclara que el descenso podría ser incluso menor, de unos 25 puntos. "Debería tomarse una pausa para ver cómo se acomodan las expectativas, creo que va a priorizar estabilizarlas", propuso.

En tanto, Camilo Tiscornia de CyT Asesores dijo que "no deberían bajarla pero si uno ve la Lebac da la impresión de que quieren reducirla medio punto, es desconcertante". Opinión que comparte Furiase, que ve en este aspecto un factor de incertidumbre.

El ruido por parte del exterior "mete presión cambiaria e inflacionaria", según Furiase. "El BCRA debería retomar la baja de tasas cuando se hayan estabilizado las expectativas, firmado las paritarias y finalizado el traslado a precios del dólar y las tarifas", recomendó.

A su vez, Ramiro Castiñeira de Econométrica afirmó: "la decisión de bajar las tasas ya está tomada". "El ritmo lo define el Central, dependiendo del contexto", concluyó.

En Brasil demoran la salida de empresas a Bolsa

La serie de ofertas públicas iniciales de Brasil que se anticipaba para este año puede tardar en materializarse. Las compañías esperaban aprovechar una ventana de oportunidad antes de las elecciones presidenciales de Brasil que podrían causar volatilidad en el mercado, pero parece ser demasiado tarde. Eso podría afectar a los inversionistas en las OPI brasileñas que se espera se realicen en los próximos meses, según la agencia Bloomberg.

Una señal temprana: Blau Farmaceutica dijo el 7 de febrero que había retrasado su salida a la bolsa por hasta 60 días hábiles. “No es que haya menos apetito, es más como que las personas están siendo más selectivas”, dijo Marcos Peixoto de XP Investimentos, que ve una ventana en marzo o abril. “Las ofertas públicas iniciales en los últimos años no han sido muy buenas, con pocas superando el Bovespa. Diría que los inversores piden una prima más alta antes de lanzarse”, agregó.