La relación entre los industriales de la UIA y el Gobierno nacional está en el peor de los momentos. Ayer, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, salió a cruzar las críticas que surgieron de la reunión de Junta Directiva por la lluvia de importaciones al tildarlas de faltarle a la verdad por un afán proteccionista de los empresarios del sector. Como contrapartida, desde la entidad fabril acusaron al funcionario de desconocer la realidad de la industria.

Cabrera afirmó que para avanzar en una integración inteligente al mundo, la Argentina requiere de "empresarios protagonistas, que tomen una agenda ofensiva y no defensiva, para avanzar juntos en el camino de la transformación productiva, del crecimiento y de la inserción internacional". "Necesitamos que los empresarios estén a la altura de las circunstancias", afirmó el ministro a través de una respuesta pública.

A través de un informe, el Ministerio de Producción le respondió a los sectores que se quejaron en la mesa ampliada de la UIA por el nivel de importaciones. La carta señaló que siguió con el espíritu de "hablar con la verdad y tener un debate constructivo". Y como primer ejemplo tomó el ingreso de tomates, en una confrontación directa con el ex presidente de UIA y actual presidente de la Cámara de Industriales de Productos Alimenticios (CIPA), Adrián Kaufmann Brea, quien había dado detalles del sector en la reunión de Junta Directiva.

"Ante la referencia hecha por la UIA en ese sector, quiero decir que no es cierto que haya aumentado la importación de tomates en conserva: aumentó la importación de tomates enteros, pero cayó la de tomates en trozos que es mucho más importante en cantidades. En total, las importaciones en 2017 cayeron 12%", disparó Cabrera.

Según pudo saber BAE Negocios, la UIA prepara un informe con datos para contrarrestar las estadísticas citadas por el ministro. Como adelanto, las fuentes consultadas señalaron que de las 44.000 toneladas que se importaron, 32.000 son materia prima que no se produce en la argentina que necesita la industria parea el proceso, lo que muestra la profundidad de crisis del sector".

Pero el dato complementario es lo que generó alarma entre los industriales porque de "esas 44.00 toneladas, 9.000 son procedentes de Italia como producto de consumo final". "Los datos del Indec son contundentes: sólo tomates enteros de Italia, en el 2015, ingresaron 180.000 kilos. Mientras que en 2017 se importaron 9 millones de kilos. Eso deja en claro que el ministro no tiene idea lo que dice, se cava su propia fosa", disparó la misma fuente.

"En 2017, cayeron 12% las importaciones de tomate en conserva respecto a 2016. Y hay que recordar que paga un 14% de arancel a la importación. Los no enteros (cubos, pulpa) cayeron un 28% en importaciones. Los tomates enteros en conserva sí crecieron en 2017 de 6 a 12 mil toneladas", fue la postura de Cabrera, quien también avanzó con ejemplos en carrocería, industria textil, calzado y muebles.