“Nunca estuve preso. Estuve secuestrado", sentenció el empresario Cristobal López en una de sus primeras declaraciones tras salir de la cárcel de Ezeiza, donde estuvo detenido durante tres meses en una causa en la  que se investiga la evasión de al menos 8.000 millones de pesos del pago al fisco de lo recaudado por la empresa Oil Combustibles, en calidad de agente de retención.

Para el López, lo que cometió el juez Julián Ercolini, quien ordenó su detención "fue un acto cuasi delictivo" y cuestionó que "está instalado que todo lo que huele a Cristina (Kichner) debe terminar en la cárcel. Eso fue lo que me pasó”.

“Tuve las motivaciones políticas que tuvieron otros empresarios. Por eso entré a los medios. Es lo mismo que el pasó a Daniel Hadad. Fue él quien me presionó a mí”, apuntó sobre el periodista que fundo la señal televisiva C5N, que luego adquirió López.

En las últimas horas, la Justicia evaluó que la excarcelación no pone en riesgo la investigación contra el Grupo Indalo, involucrado en una millonaria evasión impositiva, informaron fuentes judiciales.

La decisión fue tomada por la Sala I del tribunal de apelaciones, que debió recurrir al voto del camarista Eduardo Farah para desempatar entre las posiciones de Jorge Ballestero y Leopoldo Bruglia, que fue quien consideró que la prisión preventiva debía "ser confirmada".

Tras conocerse las excarcelaciones, la AFIP anticipó que apelará a la Cámara de Casación Penal para que la causa de Oil Combustibles se mantenga en la Justicia Federal, de modo de evitar que los empresarios excarcelados se vean beneficiados con una disminución de sus deudas con el fisco.