Empresarios de la UIA se alarmaron por la decisión del Gobierno de reducir 66% los reintegros en derechos de exportación para los productos industriales, alertaron que el “incumplimiento” de medidas proyectadas en materia de negocios generó un clima de inseguridad jurídica que podría ahondar la crisis del sector y del empleo, y adelantaron que la decisión puso en “jaque” a las fábricas.

“Para fomentar la inversión es necesario contar con reglas de juego claras, coherentes y estables en el tiempo”, señala un paper interno de la entidad fabril al que tuvo acceso BAE Negocios. En el análisis que comenzó a circular entre las máximas autoridades de la UIA llamó la atención que “hace poco más de un año el propio Gobierno había incrementado los reintegros para incentivar la producción”.

Según los especialistas, el decreto que le permitirá a la Nación ahorrar $5.000 millones en lo que resta del año, y $29.000 en todo el 2019 “atenta contra la idea de convertir al país en supermercado del mundo porque significa la primarización y en volver a ser el granero”. “El problema, estructural y en la actual coyuntura financiera, de Argentina es la generación de dólares genuinos. Esto dificulta la posibilidad de revertir el saldo negativo de la cuenta corriente”, destacó el informe interno.

Estamos yendo a una primarización de la economía. Los reintegros son devoluciones de impuestos, peo ahora dicen que con la nueva ley fiscal bajarán impuestos pero ni empezaron. Y en el medio, te dicen que tenés que exportar. ¿En dónde están las políticas a largo plazo?”, se lamentó el presidente de la UIA, Miguel Acevedo, en declaraciones a BAE Negocios.

En tato, integrantes de la mesa de conducción de la entidad fabril más representativa del país confirmaron a este medio que la medida anunciada por el Gobierno generó un “fuerte malestar”. Varios de los integrantes de la central fabril dijeron que las “promesas” del ministro de Producción, Dante Sica, quedaron “rotas” ante la avanzada de la cartera de Hacienda, y dejaron saber la “desconfianza” que se generó en el diálogo con el Ejecutivo ante el cambio de postura.

Sucede que Sica, en la reunión que mantuvo con la UIA hace 15 días, les confirmó que “no se está viendo el tema de retenciones a las exportaciones”, además de prometerles que las tasas de interés iba “a bajar en septiembre”. “Sin palabras. Game Over”, fue la categórica respuesta que dio uno de los vicepresidentes de la entidad ante la medida de hoy que echó por tierra las promesas del ministro de Producción, y horas después de la suba de las tasas a 45% ante la volatilidad del dólar.

Se demuestra que ese Ministerio (por el de Producción) no tiene ninguna posibilidad de implementar herramientas con las que podamos salir adelante. Todo está en Hacienda y lo que se decida desde ahí es lo que se hace. Más allá de mentira o no, o lo que sabía Sica en ese momento, los temas principales que nos preocupaban a todos se están confirmando. Es increíble”, agregó otra fuente consultada por este diario.

Otra de las máximas autoridades de la UIA alertó que la modificación en los derechos de exportación anunciada “va en contra del valor agregado”, y dijo que “en el afán de ir por todo lo que signifique un ahorro fiscal a la Nación y a las provincias, no se dan cuenta que significa menos trabajo y, por consecuencia, menos empleo”.

“Van siempre en contra del valor agregado porque van a seguir la baja de los derechos de soja y no del aceite y sus subproductos, que es lo más importante porque es lo que se exporta más. Es absurda esta medida”, alertó un empresario del rubro alimenticio.

En tanto que otro ejecutivo del sector calificó de “disparate” el decreto. “Tiene solamente un fin recaudatorio”, enfatizó, y señaló que para tomar la decisión “se fijaron en los montos que exportaban cada uno y lo que significaba, y lo bajaron a los más grandes, y no se fijaron en la calidad”.