La devaluación del peso frente al dólar cercana al 9% y el alza del barril de petróleo, que cerró ayer a 61,63 dólares, su nivel más alto en casi tres años, despertaron a las petroleras que ya estudian como trasladaran esas subas al precio de los combustibles. Aunque desde las petroleras niegan la inminencia del aumento, en el mercado se espera que los combustibles suban mas de un 5 por ciento.

Lo cierto es que desde el 1 de enero el mercado de petróleo y combustibles en la Argentina esta totalmente desregulado, de manera que las empresas tendrán la libertad de fijar los precios según sus costos y sus políticas comerciales e, incluso, recurrir a la importación. La liberación del mercado de combustibles, que se hizo efectiva a través del decreto 962 el 27 de noviembre del año pasado,dejó mas atado así al valor del combustible a los vaivenes de la cotización del dólar en la plaza local (donde el peso se devaluó 10,95% en diciembre y cerró ayer en 18,77 pesos) y a los precios del barril de crudo, que ayer en su versión texana WTI subieron 2,09 por ciento, mientras que en Londres el Brent para entrega en marzo cerró a 67,84 dólares, marcando su valor máximo de cierre desde diciembre de 2014.

Pero si bien es verdad que todo se confabula para subir los precios, la empresa líder del mercado, la petrolera estatal YPF, aún no ha decidido remarcar combustibles. Las razones son varias, pero sin duda una de peso son los anuncios en las alzas de las tarifas de transporte (ver pagina 6) las que frenan cualquier decisión inmediata del gigante del sector, que concentra mas del 53% de las ventas de combustibles, ya que una remarcación de naftas y gasoil fogonearía aún mas la ya recalentada inflación. Entre las otras grandes compañías del mercado, el consenso es que los precios deberían subir, pero como ocurre tradicionalmente, ninguna de las compañías quiere quedar desencajada y aumentar a destiempo, por lo que esperaran a ver que hace YPF.

Alza asegurada

Por su parte, el secretario de la Cámara de Empresarios de Combustibles, Raúl Castellanos, estimó ayer que los combustibles aumentarán entre 6 y 7 por ciento "antes del fin de semana". "Los combustibles subirán entre 6 y 7%, calculo que antes del final de la semana", indicó Castellanos, quien aclaró que "la última palabra en el incremento la tiene la petrolera YPF", al argumentar que "toma la decisión de cuándo subir y en que porcentaje hacerlo, ya que tiene un 53% de participación en el mercado".

"El resto de las empresas acompaña. Esto siempre es así y más ahora que el precio de los combustibles está liberado", puntualizó.

En diálogo con Radio La Red, el empresario evaluó que la nueva suba "sólo absorbe una parte del encarecimiento del precio del crudo".

Por otro lado, criticó que el sector tiene "un conflicto importante con las tarjetas de crédito", al subrayar que "la comisión llega al 20% del margen bruto de las estaciones de servicio".

El primero de diciembre pasado se aplicó el último aumento de combustibles del 6%, que llevó a una suba anual al 35% en el caso de las naftas premium y al 28,6% en el caso del gasoil, más de seis puntos porcentuales promedio por encima de la inflación del año anterior, que se estima rondará un 24 por ciento.

Luego de ese último incremento los precios en las estaciones de servicio quedaron en $22,66 el litro de nafta súper; la nafta premium en $26,15 y el diesel de máxima calidad en $23,18, aproximadamente.

Mercados en alerta por Iran

En tanto, en los mercados ya dan por sentado que la suba del barril se debe a que los grandes fondos de capital están apostando con fuerza a que el crudo siga subiendo durante 2018, alentado por presiones geopolíticas. Así, siguen de cerca las protestas en Irán, tercer productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), ya que en caso que Irán se desestabilice se podría afectar al suministro mundial, si bien los expertos advirtieron que no hay indicios de que esto vaya a suceder a corto plazo.