El ministro Dietrich defendió la decisión de prorrogar sin licitación mediante la concesión de Autopistas del Sol de los accesos Norte y Oeste hasta el 2030, ante la promesa de la española Abertis de dar de baja el juicio que inició en el Ciadi apenas una semana después del inicio de la gestión de Cambiemos.

"Era la única forma de pagar la deuda que generó el gobierno argentino, que tenía un reclamo en el Ciadi por miles de millones de dolares por dos incumplimientos de contrato", se defendió el funcionario. "Había dos opciones, o se ponía plata o se aumentaba la tarifa de forma insostenible, o se extendía el plazo", enumeró el titular de la cartera de Transporte.

Para Dietrich, "esa renegociación no sólo nos rehabilitó la confianza de empresas extranjeras en las PPP porque muestra que la Argentina reconoce los contratos sino que habrá $3.000 millones de pesos en esas autopistas para aumentar las inversiones en obra pública".

La decisión de extender el plazo de la concesión a Autopistas del Sol había levantado polémica por ser un consorcio conformado por los ex socios del grupo Macri, la italiana Impregilo y la española Abertis. Sideco llegó a tener el 23% de los activos de Ausol pero los vendió en mayo del año pasado tras un aumento en la cotización del 394%, como consecuencia de los incrementos en los peajes.

Por eso el presidente no firmó el decreto en el que se le reconoció a Abertis la totalidad de los u$s1.100 millones que reclamaba en los tribunales del Banco Mundial, sino que lo hizo la vice Gabriela Michetti.

La norma también beneficia a los españoles e italianos con una rentabilidad del 13% al 15% anual en dólares, dos aumentos de peajes por año por encima de la inflación, y los habilita a no indemnizar a sus empleados cuando finalice la concesión.

Tampoco podrán seguir levantando las barreras cuando se arme más de 100 metros de cola.