"No hay nada para festejar con una inflación del 3,4%", reconoció el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y consideró que cuando se "disipe la incertidumbre política", ese indicador "será mucho más bajo". 

Sin embargo, Dujovne remarcó que "lo importante es que después de la suba de tres meses (de la inflación) ahora haya empezado a bajar".

Durante una entrevista radial, el funcionario explicó que "la incertidumbre política está jugando un rol y la dolarización de portafolios impide que baje más rápido la tasa de inflación".

Además, estimó que "una vez disipada la incertidumbre política, vamos a tener una tasa de inflación mucho mas baja". Y subrayó que el país tiene hoy "un tipo de cambio competitivo, tal vez el más competitivo que tuvo en muchos años".

"Tenemos un esquema de tipo de cambio flotante. Hemos logrado que el tipo de cambio se mueva muy parecido al resto de las monedas emergentes", y añadió: "tenemos una política monetaria muy sólida, muy restrictiva. El Banco Central no financia al Tesoro. Tenemos los precios relativos en equilibrio, ya no tenemos las tarifas atrasadas". 

El funcionario consideró que de ahora en más "la incertidumbre juega un rol crucial. Nosotros pensamos que en la medida en que pasen los meses, la incertidumbre política puede bajar si la sociedad va manifestando su intención de voto y -como nosotros creemos que va a suceder- Mauricio Macri será reelegido como presidente de la Argentina. Pero también puede ocurrir el fenómeno inverso".

Dujovne rechazó que durante el próximo período de Gobierno, se deba renegociar la deuda con el FMI.

"No es necesario. Si la Argentina quiere tener un programa de desembolsos adicionales, podría tener un nuevo programa. Pero si con el sector privado alcanza para hacer frente al pago de la deuda, no va a ser necesario un nuevo programa con el Fondo, una vez que termine el que tenemos", evaluó.

A su criterio, "la Argentina esta lista y en condiciones para volver a crecer, pero la incertidumbre política podría hacerlo un poco más lento".