Tras la aprobación del nuevo desembolso del FMI, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, viajarán mañana hacia Washington para participar desde el miércoles de la Asamblea Anual de ese organismo y del Banco Mundial. Allí, ambas entidades difundirán sus proyecciones económicas mundiales y regionales para 2019, en medio de los temores por una posible recesión en las principales potencias.

La directora del FMI, Christine Lagarde, advirtió la semana pasada que la economía mundial ha perdido fuerza "y se encuentra en un momento delicado", aunque dijo que en el organismo no ven una recesión en el corto plazo y esperan que el crecimiento repunte en lo que resta del año y en 2020.

Por su parte, Dujovne y Sandleris buscarán más apoyo de los organismos multilaterales luego de la aprobación de la tercera revisión de la marcha del acuerdo Stand-By por parte del Fondo, que incluyó la liberación de los próximos u$s10.800 millones que llegarán esta semana al país.

Allí, el FMI respaldó las políticas implementadas por el Gobierno pero alertó sobre la reaceleración de los precios: "Las expectativas inflacionarias están aumentando y la inercia inflacionaria resulta difícil de quebrar".

Además, advirtió que la recaudación menor a la esperada complicará el camino al déficit cero y reclamó un mayor ajuste del gasto público y recomendó modificaciones en el monotributo y el impuesto a las ganancias, entre otros puntos.