En el marco de la elevación de aranceles para el acero y aluminio, dispuestas por el gobierno de los Estados Unidos, el secretario de Comercio, Miguel Braun, pidió ayer a funcionarios de ese país, en Washington, que la Argentina sea excluida de esas subas, aunque la decisión final demorará al menos unas semanas.

Fuentes oficiales señalaron ayer a BAE Negocios que Braun reiteró el pedido de que se incluya a Argentina en la nómina de países excluidos de los gravámenes de 25% y 10%, respectivamente. Los primeros encuentros, que seguirán hoy, fueron con funcionarios del USTR (Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos), en tanto que hoy se repetirán esas reuniones a las que se sumarán autoridades del Departamento de Comercio.

"No va a haber noticias en este viaje. Es para pedir que nos excluyan, pero llevará tiempo que nos respondan. No será en estas reuniones", apuntaron las fuentes gubernamentales. Braun participó de un seminario en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington sobre la relación estratégica entre Argentina y los Estados Unidos.

En otro orden, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, se reunirá el próximo jueves con directivos del Grupo Techint y de Aluar, para "expresar el esfuerzo del Gobierno para lograr la excepción (arancelaria) de Estados Unidos", revelaron desde el Ejecutivo.

Los aranceles que el gobierno de los Estados Unidos impuso al ingreso de acero y aluminio serán tema de discusión en la reunión de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20, que se llevará a cabo el 19 y 20 de marzo próximo en Buenos Aires.