El Gobierno de Donald Trump dejo la ventana abierta para que la Argentina siga negociando la reapertura de los envíos del biodiésel a los Estados Unidos, para lo cual se comprometió a insistir a que las partes involucradas puedan llegar a “una solución” en el mediano plazo. Para la Cancillería el no respeto de las normas comerciales significará elevar un reclamo ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), escenario en donde el país ganó todas las instancias.

Ayer el Departamento de Comercio de los Estados Unidos (ITC, por sus siglas en inglés), dio a conocer a través de un comunicado la aplicación de aranceles “provisorios” por dumping a la importación de biodiésel proveniente de la Argentina el cual rondará entre el 54,3% y el 70 por ciento. La medida se suma al impuesto ya vigente por la investigación de subsidios que va del 50,29% a un 64,17 por ciento.

En la misma misiva, Comercio reconoce por un lado al gobierno de Argentina por su enfoque “proactivo” para resolver el problema, pero también sostuvo ser “optimista” de que se pueda llegar a una “solución negociadora”. Esto signifi ca que abogará para que la Junta Nacional de Biodiésel de los EE.UU. (NBB, por sus siglas en inglés), parte demandante y que a la fecha se niega a hacer un tipo de contacto con sus pares de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), pueda finalmente aceptar un encuentro y llegar a un acuerdo para que acepte una fórmula basada en costos de producción lo que arroja un precio único para su importación.

La ventana que por primera vez dejo abierta el secretario de Comercio norteamericano, Wilbur Ross, genera expectativa entre las fuentes privadas y oficiales consultadas dado que no se considera como algo obligatorio de decir puesto que nunca el ITC opina de los temas donde está en pié una investigación. Por ende al sostenerlo en el comunicado se compromete a una vía de negociación que puede ser satisfactoria o negativa.

En esa línea desde la Cancillería afirmaron que “siguen abiertas las tratativas bilaterales entre ambos gobiernos y los respectivos sectores privados involucrados para lograr un acuerdo que suspenda ambas investigaciones, antidumping y sobre alegadas subvenciones”. Aunque también consideraron “recurrir al sistema de solución de diferencias de la OMC si las determinaciones del ITC no respetan la normativa multilateral de comercio”.

Desde Carbio, rechazaron el nuevo aumento, al cual calificó de “injustifi cado y sin fundamentos”. “La industria (de biodiésel) de Estados Unidos está teniendo ganancias extraordinarias gracias a estas medidas, ya que ahora monopoliza el mercado; pero nuestro biodiésel es el más competitivo del mundo, sin subsidios ni prácticas distorsivas.

Lamentamos que la medida genere el encarecimiento del diésel del país del Norte, dado que sus transportistas pagarán más caro por el biodié- sel al eliminarse la competencia”, afi rmó el presidente de Carbio, Luis Zubizarreta.

Por lo pronto, días atrás la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) publicó en el Boletín Oficial un comentario anticipando que reducirá el volumen del biocombustible en su mezcla con la nafta en 2018, basándose en que habrá menos importaciones desde Argentina e Indonesia.