En el primer trimestre de 2019, el índice de competitividad de las economías regionales tuvo un retroceso del 4,2% respecto del mismo periodo de 2018, según consignó un trabajo de Coninagro. La desmejora en el inicio del año se explica por un desempeño negativo en 4 de las 7 dimensiones que componen el índice: Infraestructura, población, entorno macroeconómico e institucional y desempeño económico se ubicaron todas en rojo. En contraposición a esta dinámica, las dimensiones de recursos naturales, sector externo y calidad-diferenciación mostraron un avance, atenuando la caída general que experimentó competitividad conjunta.

En este sentido, la situación macroeconómica durante el primer bimestre de este año transcurrió con cierta estabilidad en el plano cambiario y financiero, pero en marzo las presiones sobre el tipo de cambio y la inflación se renovaron, señaló el informe.