El presidente del Banco Central Federico Sturzenegger, salió ayer a cuestionar las expectativas que el mercado tiene sobre la inflación del 2018, con lo que preparó el terreno para una gradual baja de tasas en el corto plazo, en línea con las nueva meta de inflación del 15% definida por el Poder Ejecutivo el 28 de diciembre último.

El titular de la autoridad monetaria presentó ayer en la sede de la entidad el Informe de Política Monetaria (IPOM) de Enero, en su primera conferencia pública luego de que el Ejecutivo relajó las metas inflacionarias. Estuvo acompañado por el Gerente General del Banco Central, Mariano Flores Vidal; el responsable del Ipom, Mauro Alessandro; y Emiliano Basco.

Sturzenegger se mostró optimista con el sendero de "desinflación" por el que, asegura, transita la economía y argumentó que las condiciones iniciales de 2018 son mucho mejores para afrontar el desafío que presenta la inercia de los precios.

"Empezamos el año 2018 con una inflación núcleo que está viajando a una velocidad interesantemente inferior a la que teníamos el año pasado. Es muy significativa la diferencia en el ritmo de los precios en el arranque del año", dijo el presidente del Banco Central.

Precisamente, Sturzenegger mencionó ayer que en el arranque del 2018, la inflación núcleo se ubica en 18,50%, por debajo del 23,10% que registraba a inicios del 2017. Y agregó que también la tasa de interés real con la que el Banco Central enfrenta este año, de 10,50%, es sustancialmente más alta que la del arranque del 2017, de 3,90%. "Esto va a ser importante cuando pensemos a futuro", afirmó el titular de la autoridad monetaria.

Además de las apreciaciones sobre las tasas de interés, Sturzenegger también salió a disputar al mercado las proyecciones sobre el aumento de los precios regulados. Según la entidad, la inflación de este ítem será de 21,80% en 2018, cuatro puntos porcentuales menos que el 25,80% esperado por las consultoras y bancos privados consultados en el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM). Y adjudicó esta diferencia, principalmente, a un error de cálculo de las estimaciones privadas en el rubro transporte. Para Sturzenegger, la diferencia dista en que esas proyecciones que calculan el nuevo esquema tarifario no consideran el boleto polimodal, que permitirá a los usuarios realizar más de un viaje por el mismo precio en trenes, subtes y colectivos. "Es una diferencia no menor en términos del impacto" inflacionario, advirtió.

Sana envidia

En el inicio de la presentación del IPOM, Sturzenegger defendió el esquema de metas de inflación y destacó a otras naciones de América latina que tienen el mismo sistema. Dijo que México, por ejemplo, cerró con una inflación de 6,77%, Colombia, de 4,09% y Brasil, de 2,95%, Chile, de 2,30% y Perú, de 1,37%, cifras que calificó de "envidiables".

La autoridad monetaria tenía una meta prevista de hasta 17 por ciento para el 2017 y reconoció que el desvío final -el año cerró con una inflación de 24,80%- se debió, principalmente, a dos causas: el relajamiento de la política monetaria entre octubre de 2016 y marzo de 2017; y el aumento de los precios regulados.