El Banco Central fijó hoy encajes decrecientes para los fondos que las entidades financieras deben mantener inmovilizados, con el fin de desalentar el ingreso de capitales especulativos de corto plazo.

Según la Comunicación "A" 6595, que la autoridad monetaria remitió este viernes a los bancos, los encajes arrancan en 23% para ingresos de hasta 29 días; 17% para los que se mantengan hasta 59 días; 11% para los capitales que permanezcan en el país al menos tres meses y cero para los que superen el año.

 

El encaje bancario es una porción de los depósitos que los bancos deben mantener inmovilizados para hacer frente a retiros de efectivo por parte del público.

Con la nueva medida, el organismo que está al mando de Guido Sandleris busca desalentar los giros de aquellos bancos extranjeros que vienen realizando a sus casas matrices para seguir apostando a las altas tasas de interés por medio de las compras de Letras de Liquidez (Leliq) o Letras Capitalizables (Lecap). 

De esta forma, buscarán desincentivar la "bicicleta financiera" que es impulsada principalmente por tres bancos principales. Además, con el inicio del nuevo plan monetario a comienzos de agosto, la cotización del dólar se vió afectada y descendió un 13%. Con la nueva baja la moneda se ubica cerca del piso de la banda de flotación, que se encuentra fijado en $35,29.

Sandleris enfatizó que la nueva política monetaria es "más potente y más simple" que la anterior y servirá para reducir la inflación. Desde Pekín, el funcionario sostuvo: "Necesitábamos hacer algo para asegurarnos de que la inflación, en Argentina, comience a descender"