El repunte de la inflación en febrero y la escalada del dólar llevaron al Banco Central a mantener su política monetaria contractiva. Así, tal como anticipaba el mercado, la entidad que preside Federico Sturzenegger decidió ayer sostener su tasa de referencia -el centro del corredor de pases a 7 días- en el 27,25%, en una jornada en la que, sin ventas oficiales, el tipo de cambio avanzó apenas 2 centavos.

El Central considera que la aceleración de los precios de febrero es “temporaria”

El BCRA además confirmó que no habrá baja de tasas hasta tanto no haya señales claras de desinflación que estén en línea con el sendero que pretende el organismo para alcanzar la meta que estableció para este año, del 15 por ciento.

En el comunicado publicado para explicar su decisión de ayer, el Central dejó en claro que los datos de inflación de febrero, junto con la presión cambiaria de los últimos meses, no le dejan ningún margen para relajar por ahora su política monetaria.

En este sentido, el BCRA reconoció que las estimaciones y los indicadores de alta frecuencia de fuentes estatales y privadas "indican que la inflación de febrero mostrará un alza respecto del valor registrado en enero, tanto en el nivel general como en la inflación núcleo, principalmente como producto de un aumento en los precios regulados y del precio de algunos bienes transables".

La entidad, no obstante, considera que esta aceleración de los precios es "temporaria" y que, una vez que se completen la mayoría de las correcciones tarifarias y que retorne la calma al mercado cambiario, "la inflación consolidará su tendencia a la baja".

La entidad también dio explicaciones respecto a las intervenciones que realizó en los últimos días en la plaza cambiaria.

"Luego de la pronunciada depreciación observada desde diciembre, durante las últimas semanas el peso siguió mostrando signos de debilidad. En ese contexto, el BCRA decidió intervenir para sostener el valor de la moneda, en la convicción de que, en las condiciones actuales, una depreciación mayor a la ya ocurrida no estaría justificada ni por impactos económicos reales ni por el curso planeado de su política monetaria y que, de no evitarse, tendría el potencial de ralentizar el proceso de desinflación", indicó el BCRA en su comunicado.

Además ratificó su "esquema de flotación cambiaria con intervenciones ocasionales, como complemento de su política monetaria, ante dinámicas disruptivas capaces de alterar la marcha de la inflación o de generar efectos negativos en las condiciones financieras".

El Banco Central a su vez afirmó que "seguirá monitoreando esta situación y no relajará su política monetaria hasta que se confirmen señales de desinflación compatibles con el sendero buscado" y que "conducirá su política monetaria para alcanzar su meta intermedia de 15% en 2018".

En una jornada en la que el foco del mercado estuvo puesto en la decisión de tasas del BCRA de ayer, el dólar se mantuvo prácticamente estable, sin intervenciones por parte de la autoridad monetaria.

La divisa estadounidense cerró a $20,22 en la plaza mayorista, 2 centavos por encima del día anterior, y a un promedio de $20,51 en las pizarras, el mismo nivel que el lunes.

Esta vez el Central se mantuvo al margen del mercado, luego de vender un total de u$s522,5 millones en las 6 ruedas previas para contener la suba del tipo de cambio.

En tanto, en el mercado secundario la tasa de las Lebac de más corto plazo se mantuvo en el 26,45 por ciento.