El Banco Central parece buscar aliados en el endurecimiento de su política monetaria y no ser el único actor encargado de retirar liquidez del mercado, en el marco de una inflación que muestra fuerte resistencia a seguir bajando. Así, a través de un cambio en el modo en que computa el encaje bancario, forzará a los bancos a que en los últimos meses del año -cuando aumenta la demanda de liquidez por cuestiones estacionales- contribuyan a esterilizar pesos del sistema, lo que provocará una suba en la tasa de call y en la de plazos fijos mayoristas.

Lo que dispuso el organismo monetario en su reunión de directorio de ayer fue, a través de la Comunicación A 6349, eliminar el cómputo trimestral de los encajes bancarios para el período de diciembre a febrero, “estableciendo que en dichos meses el cómputo se realice en forma mensual, tal como sucede el resto del año”, según detalló la entidad que conduce Federico Sturzenegger en un comunicado de prensa. Así, los bancos se verán obligados a tener que retirar pesos del mercado en diciembre para cumplir con su exigencia de encaje, que desde el año 2005 era trimestral y ahora pasa a ser mensual.

“Está forzando a los bancos a que tratemos de reducir la liquidez de la calle, ya sea que tengan que cortar líneas de crédito, u ofrecer más tasas para captar pesos. Eso va a subir la tasa de interés”, razonaba ayer una fuente del sistema fi nanciero. Ocurre que en diciembre, por cuestiones estacionales como pago de aguinaldo y vacaciones entre otras cosas, la demanda de liquidez es mayor y los bancos suelen liberar una mayor cantidad de pesos al mercado que en los otros meses del año. Eso fue lo que en 2005 motivó el cambio para que el cómputo sea trimestral, y que no impacte en la tasa, y que ahora cambió Sturzenegger para evitar que sea un mes expansivo en materia monetaria, con el consecuente impacto sobre la inflación. Además, así evitará tener que convalidar una tasa más alta en las Lebac para absorber los pesos que en diciembre inundan el sistema, ya que ahora los bancos harán su aporte con la esterilización.

“La medida apunta a conseguir un control más estricto de los niveles de liquidez del sistema financiero, acorde a la política monetaria restrictiva que viene llevando adelante el BCRA tendiente a intensificar el proceso de desinflación”, explicó el BCRA en el comunicado. La modifi cación regulatoria implementada, agregó, evitará movimientos abruptos en los niveles de liquidez durante los meses en cuestión, “aportando un mayor equilibrio que contribuirá a los objetivos del programa monetario”.

La inflación mensual de 1,9% de septiembre fue lo que reactivó al ala más dura del organismo monetario, que motorizó una suba en la tasas de pases el martes último. Con la meta de 2017 ya perdida, el Central quiere comenzar el próximo año con menos presión sobre los precios, sabiendo de antemano que en enero impactarán los aumentos de luz y de gas que se aplicarán en diciembre y llegarán en la primera factura de 2018.

“Vamos a estar ayudando al BCRA a que no haya tantos agregados monetarios en la calle”, destacaba un directivo de un banco público y agregaba que “aquellos bancos que tengan inconvenientes en cumplir con el encaje van a tener que salir a pagar más por los pesos, lo que seguro impactará en la tasa de call (tasa interbancaria) y en la de plazos fi jos mayoristas, ya sea la TN 20 (para depósitos de más de $20 millones), como en la Badlar (para colocaciones que superen el millón de pesos)”. El director consideraba que la suba no llegará a los pequeños ahorristas ya que es un efecto puntual, que presionará en los últimos días de diciembre, pero que se reacomodará en enero y febrero, con la vuelta del dinero a los bancos.

El encaje es un porcentaje de los depósitos que los bancos deben dejar inmovilizado en el BCRA y que varía según el tipo de colocación. Para depósitos a la vista el encaje se ubica en el 20%, mientras que en los depósitos a plazo, está a un rango que va disminuyendo según el plazo residual desde 14% para los plazos más cortos a 0% para los de más de 180 días.

“Es posible que el BCRA piense que parte de la escapada de la liquidez de principio de año fue por esto. Ahora tendrá más reacción y los bancos no generarán esa emisión de dinero secundaria”, explicó Fausto Spotorno, economista y director del Centro de Estudios Económicos de OJF. La escapada de liquidez a la que hace mención Spotorno se produjo en febrero, cuando la base monetaria llegó a crecer a un ritmo de casi el 50% anual, luego de que el Central haya subido los encajes en dos oportunidades el año pasado, y lo que lo motivó después a recortarlos en promedio 2 puntos en el mes de marzo.

Los bancos más afectados serán los considerados pagadores (que suelen concentrar pagos de planes sociales, de jubilaciones y de salarios), que son los públicos y algunos de los privados. En ese caso, para cumplir con el encaje deberán pedir pesos a través del call a los bancos recaudadores (los que por el contrario son agentes de cobro de distintos servicios) o a las empresas que manejan gran cantidad de efectivo.