Mientras el Gobierno niega que existan conversaciones con el FMI respecto a la posibilidad de modificar las bandas de flotación, el dólar volvió a ubicarse ayer por debajo del piso y el Banco Central salió a comprar divisas para evitar el atraso cambiario.

La divisa estadounidense cerró ayer a $37,99 en la plaza mayorista, 8 centavos por arriba del lunes pero lejos aún del piso de la zona de no intervención, que fue de 38,18 pesos. Sumó así su séptima alza consecutiva y un nuevo máximo anual.

En las pizarras de los bancos, sin embargo, el billete cayó 12 centavos y culminó a un promedio de $38,944, en un mercado que sigue viendo que el negocio continúa pasando por las altas tasas en pesos.

El BCRA compró u$s75 millones el máximo diario permitido- luego de que el dólar tocara un mínimo de $37,70 en la plaza en donde operan los grandes jugadores a media mañana pero el impulso no alcanzó para meter al billete dentro de la banda.

Con un dólar que desde que arrancó el año viene manteniéndose mayoritariamente por abajo del límite inferior de la zona de no intervención, desde el Gobierno negaron que haya habido conversaciones para modificar el sistema de bandas de flotación durante la primera reunión que mantuvieron con los representantes del FMI que llegaron el lunes al país para evaluar la evolución de la economía local en el marco del programa de asistencia financiera otorgado a la Argentina.

"No hay ninguna conversación de modificar el sistema de bandas", afirmó el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, al término ayer de la reunión de Gabinete que encabezó el presidente Mauricio Macri en la Casa Rosada. También negó que los funcionarios del Fondo hayan pedido la modificación de la carta orgánica del BCRA para darle mayor autonomía a ese organismo.

Uno de los temas que sí habría formado parte de las discusiones durante el encuentro que mantuvieron el lunes el equipo técnico del FMI, liderado por el economista italiano Roberto Cardarelli, con el viceministro de Hacienda, Miguel Braun, y el vicepresidente del Banco Central, Gustavo Cañonero, es el ritmo de actualización diaria de la cambiaria, que hasta fines de marzo está establecido en el 2% mensual. Otro de los puntos del debate habría estado centrado en las compras de divisas que viene haciendo la autoridad monetaria -con un límite diario autoimpuesto de u$s75 millones- y los pesos que deja en la calle con estas operaciones.

Nueva baja

Con un dólar que aún sigue por debajo del piso de la banda cambiaria, el BCRA volvió a convalidar otra baja en su tasa de referencia, aunque algo más moderada que en las jornadas previas (79 puntos básicos), tal como anticipaban los analistas. El rendimiento promedio de las Leliq a 7 días cayó ayer a 44,36%, acumulando en lo que va del año un recorte de 1.500 puntos básicos.

De esta forma, la tasa de referencia de política monetaria se ubica en su menor nivel en 6 meses y se acerca al nivel en el que arrancó cuando Cambiemos se hizo cargo del Gobierno, 38%, en diciembre de 2015 (en ese momento la tasa de referencia era la de las lebac a 35 días).

El BCRA colocó ayer $190.000 millones en letras de liquidez contra un vencimiento de $185.000 millones, lo que le significó una contracción de $3.397 millones, ampliando así el margen para el cumplimiento de la meta de crecimiento de la base monetaria del mes, que por ahora estaría sobrecumpliendo.