El Banco Mundial (BM) rebajó ayer casi a a la mitad el crecimiento estimado en Argentina al 1,7 % este año debido a la restricción monetaria y fiscal, tras la crisis del peso que llevó a las autoridades a solicitar un programa de asistencia financiera al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Frente al 3 % anual para 2018 y 2019 previsto seis meses atrás, el BM situó ayer el crecimiento estimado en Argentina en el 1,7 % este año, y en el 1,8 % en 2019. "Una sequía está afectando la producción en Argentina y la reciente volatilidad en los mercados puede haber inhibido la actividad en el segundo trimestre del año", apuntó el informe semestral del organismo sobre perspectivas económicas globales.

Por su parte, en América Latina se mantendrá una "modesta recuperación" hasta registrar una expansión del 1,7 % en 2018 y en un 2,3 % en 2019, impulsado por la inversión y el consumo privados, y la mejora de las perspectivas en Brasil (2,4 % y 2,5 %, respectivamente) y México (2,3 % y 2,5 %).

Desaceleración mundial

En tanto, el BM prevé una desaceleración del crecimiento global, al 3,1 % en 2018 y 3 % en 2019, ante los crecientes riesgos de tensiones financieras, la escalada del proteccionismo comercial y el aumento de los tipos de interés, según su informe semestral de perspectivas.

El BM pronosticó que las economías avanzadas se expandirán un 2,2 % en 2018 y 2 % en 2019 (con EE.UU. registrando un 2,7 % y 2,5 % y la zona euro, un 2,1 % y 1,7 %), a medida que los bancos centrales eliminen gradualmente los estímulos monetarios.

Mientras, las economías emergentes lo harán más rápido, un 4,5 % y 4,7 %, respectivamente, por "la maduración de la recuperación de los países exportadores de productos básicos, y los precios de dichos productos se estabilizarán tras el incremento de este año".

En China, la gran locomotora mundial durante la pasada crisis, el crecimiento se desacelerará del 6,5 % en 2018 al 6,3 % en 2019, puesto que se atenuará el apoyo normativo y las políticas fiscales se volverán menos flexibles.

Los mercados están particularmente atentos a una posible aceleración del alza de los tipos de interés en EE.UU., donde la Reserva Federal prevé al menos dos ajustes monetarios más en lo que resta del año, del rango actual de entre el 1,5 % y 1,75 %, con importantes repercusiones en los mercados emergentes.