El Banco Central volvió a intervenir ayer en el mercado de cambios para contener al dólar y ya lleva u$s522,5 millones vendidos desde el lunes de la semana pasada, cuando realizó su primera aparición en la plaza mayorista después de 7 meses.

Según informó la autoridad monetaria, ayer tuvo una participación vendedora por u$s137 millones, u$s75 millones menos que el último viernes. Con esa cantidad logró cubrir la demanda de fondos y empresas e impulsar una caída de 5 centavos en el tipo de cambio, mientras las divisas del campo continúan sin aparecer.

Así, tras su tercera caída al hilo, el dólar cerró ayer a $20,20 en el mercado mayorista y a un promedio de $20,51 en las pizarras de los bancos.

"Los máximos alcanzados hoy (por ayer) por el dólar mayorista, en $20,275, parecieron disparar la decisión oficial de intervenir otra vez para bajar la cotización", señaló Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio.

De esta forma -agregó Quintana- "de nuevo el Banco Central se transformó en el principal proveedor de divisas en el mercado con la intención de abastecer los pedidos de compra y simultáneamente corregir la cotización del dólar, provocando bajas que lo alejan otra vez de los máximos históricos".

El Banco Central continúa así poniéndole techo al dólar, tal como busca el Ejecutivo, con el fin de minimizar su efecto sobre los precios en momentos en que aún se discute la pauta salarial para 2018, que el Gobierno intenta fijar en el 15%, en línea con la meta de inflación establecida para este año por la autoridad monetaria.

En las últimas tres ruedas, cuando empezó a incrementar sus intervenciones, el BCRA logró que la divisa cayera 19 centavos.

El volumen operado cayó ayer un 22% respecto del viernes, a u$s649 millones, lo que demuestra que la suba del dólar no está relacionada con un aumento inusual de la demanda si no principalmente por la falta de oferta.

Hoy la entidad que preside Federico Sturzenegger definirá el nivel de la tasa de política monetaria -el centro del corredor de pases a 7 días-, lo que podría ayudar a descomprimir la presión sobre el tipo de cambio.

En el mercado afirman que los datos de inflación de febrero, la escalada del dólar de los últimos meses y las expectativas de inflación para este año no dejan margen para un relajamiento de la política monetaria, por lo que esperan que el Central mantenga sin cambios la tasa de referencia en el 27,25 por ciento (Ver más página 7).

La señal que dio el BCRA en el mercado de cambios con sus intervenciones tuvo eco en la plaza de futuros de dólar del Rofex, donde los contratos operaron ayer con bajas en promedio de 8 centavos. El contrato para fin de mes cerró a $20,4250, con una tasa implícita de 21,40%, mientras que el plazo más largo negociado, que fue junio de 2018, culminó a $21,5800, a una tasa del 22,67% nominal anual.