En un mercado cargado de volatilidad y con la tasa de los treasuries recalentándose a máximos de cuatro años, los inversores salieron ayer a tomar cobertura en los mercados globales y derrumbaron los principales indicadores en Wall Street y alrededor del mundo, en el primer día de Jerome Powell como presidente de la Reserva Federal (Fed) .

El índice industrial Dow Jones cerró con una pérdida de 4,6%, pero durante la rueda llegó a perder más de 1.600 puntos o 6%, su mayor caída intradiaria de la historia. Por su parte, el índicador que mide la volatilidad en los mercados internacionales alcanzó su mayor nivel desde 2015.

Precisamente, el pánico dominó los mercados en momentos en que Wall Street amenazaba con bajas mayores, pero la caída pareció detenerse sobre el final de la rueda.

En un comunicado a la cadena CNBC, la Casa Blanca dijo que estaba "siempre preocupado cuando el mercado pierde valor". Pero un vocero aseguró más tarde que la economía de Estados Unidos seguía siendo "muy sólida" y que "iba en la dirección correcta", consignó la agencia AFP.

El Dow Jones sufrió su mayor caída en la historia y llegó a bajar 1.600 puntos

"Los mercados mundiales empezaron a pricear que se acabó el mercado de las tasas bajas y crédito barato, algo que vienen mostrando la suba de tasas de la Fed y el desarme del QE (quantitative easing). Esto se suma a que Europa y Japón seguirían políticas similares durante 2018", resumió Axel Cardin, de Bull Market Brokers.

La tasa del bono estadounidense a 10 años (US10Y) se recalentó hasta 2,88%, aunque sobre el cierre del mercado tuvo una caída abrupta que la ubicó en la zona de 2,7%. Los analistas también juzgaron que los mercados enviaron un mensaje a Powell, de la Fed, en momentos en que el mayor Banco Central del mundo se preparaba para un endurecimiento paulatino de la política monetaria.

"Una vez que la incertidumbre comience a despejar, la tasa debería al menos lograr estabilizarse aunque en un rango superior al de semanas atrás. Incluso el dólar también operará en función a lo que sucede en el mercado de deuda, en donde no descartamos en este escenario una recuperación del billete americano aunque sea leve-", explicó Lucas Gardiner, de Potfolio Personal.

El “flight to quality” fortaleció el dólar y deprimió los granos y el petróleo

En la ultima reunión con Janet Yellen como presidenta de la Fed, días atrás, el organismo dejó sin cambios la tasa de fondos federales, pero advirtió sobre las amenazas inflacionarias y la recuperación de la economía y el mercado de trabajo.

"De Greenspan a Bernanke. De Bernanke a Yellen. De Yellen a Powell. Siempre que cambia el timón los mercados se asustan. La historia lo preanunciaba. Es otra de las razones detrás de la baja de hoy", escribió Leonardo Chialva, de la consultora Delphos Investment.

El fly to quality, que fortaleció el dólar y deprimió las principales commodities como el petróleo, y los granos, pegó de lleno en los mercados emergentes, que también sufrieron duras pérdidas. la plaza argentina no fue la excepción y quedó atrapado en la tormenta de volatilidad que dominó las plazas externas.

"Los mercados argentinos están expuestos a una suerte de triple Nelson", ilustró el economista Federico Furiase, de la consultora Eco/Go. La primera, el alza de la tasa del bonos americano a 10 años (US10Y), derviada en parte de la mayor expectativa de inflación y crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense. La segunda, el alza del Riesgo País. La tercera, el aumento en la volatilidad financiera medido por el índice VIX, lo cual manifiesta cierta toma de cobertura, con impacto en desarme de cartera en emergentes.