El Fondo Monetario Internacional (FMI) envió hoy un mensaje a los ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20 que se reunieron en Buenos Aires, y les propuso aplicar las políticas necesarias para alcanzar un "crecimiento más alto, pero más inclusivo" de sus economías.

El Fondo emitió hoy un informe sobre perspectivas globales y desafíos políticos, donde subrayó que "la coyuntura actual ofrece una ventana de oportunidad para impulsar políticas y reformas que protejan la recuperación y eleven el crecimiento a mediano plazo en beneficio de todos".

"Fortalecer el potencial para un crecimiento más alto y más inclusivo", resultó una de las principales directivas incluidas en el informe.

Advirtió que "dado que el crecimiento inclusivo sigue siendo difícil de alcanzar en muchos países y la creciente preocupación por los cambios tecnológicos y la globalización, esto podría fomentar políticas orientadas hacia el interior, lo que perturbaría el comercio y la inversión".

Al respecto, el FMI propuso "fomentar la cooperación" entre países, y sostuvo que "se debe dar prioridad a mantener el impulso de la reforma financiera y regulatoria y evitar retrocesos en los progresos realizados".

También postuló "preservar un sistema de comercio multilateral abierto y colaborar para abordar los problemas de exceso de desequilibrios externos y de acumulación de deuda de los países de bajos ingresos".

Subrayó que "las economías emergentes deberían monitorear las exposiciones a la deuda en moneda extranjera", y puntualizó que "sobre la base de los esfuerzos recientes, China debería seguir controlando el crecimiento del crédito y abordando los riesgos financieros".

El Fondo consideró que "el ajuste monetario debe continuar donde la inflación es débil", pero evaluó que "se debe buscar una normalización bien comunicada cuando la inflación se acerque a los objetivos del banco central".

Indicó que "en los países que están cerca del pleno empleo, como Estados Unidos, la política fiscal debería construir amortiguadores y ampliar la oferta agregada, evitar estímulos procíclicos y contribuir a reducir los desequilibrios mundiales".

Señaló que "las condiciones financieras de Estados Unidos podrían endurecerse más rápido de lo esperado, por ejemplo, debido a un ajuste en la política monetaria o una descompresión repentina de las primas a plazo".

Subrayó que "esto podría tener efectos indirectos en otras economías, incluida una reversión de los flujos de capital a las de mercado emergentes".

"La política fiscal procíclica en los Estados Unidos u otros países con un déficit en cuenta corriente excedente, combinados con superávit excesivos persistentes en otros, ampliarían los desequilibrios mundiales", sostuvo el Fondo.

También remarcó que "países con excedente fiscal, como ejemplo Alemania, deberían financiar políticas que aumenten el potencial" de su economía.

En su análisis, el FMI planteó que "las políticas prudenciales deberían usarse para frenar el apalancamiento elevado y contener los riesgos del mercado financiero".

Señaló que "en algunas economías avanzadas, la reparación del balance (económico) debe continuar".