La cumbre ministerial del Grupo de los 20 realizada en Buenos Aires destacó hoy la recuperación económica mundial, pero advirtió sobre “vulnerabilidades financieras”, el endeudamiento de países con bajos ingresos y el riesgo de los “criptoactivos”, las monedas virtuales. 

En el documento final del encuentro, los países firmantes prometieron abstenerse de aplicar “devaluaciones competitivas” y no echar mano de los tipos de cambio para esos fines.

“El comercio internacional y la inversión son motores importantes del crecimiento, la productividad, la innovación, la creación de empleo y el desarrollo”, destacaron.

La situación del comercio y la economía global fueron temas discutidos en la reunión de ministros de finanzas y presidentes de Bancos Centrales del G20, en una cumbre que se llevó a cabo entre lunes y martes, y es preparatoria de la cumbre presidencial de diciembre.

El texto, de 12 puntos, el “Communiqué” como se lo denomina, es en realidad una hoja de ruta con relación a la cumbre de lideres de Estado del 30 de noviembre y 1 de diciembre, que presidirá la Argentina. 

“Las perspectivas económicas globales han continuado mejorando desde nuestra última reunión en octubre de 2017, con el aumento sincronizado de crecimiento más amplio desde 2010 y un repunte en la inversión y el comercio”, indica el comunicado en el punto primero.

Agrega que “si bien recibimos con satisfacción este progreso, la reciente volatilidad en los mercados, a pesar de los sólidos fundamentos de la economía mundial, es un recordatorio de los riesgos y las vulnerabilidades”. 

“Los riesgos a la baja persisten y, en el mediano plazo, continúan existiendo desafíos para aumentar el crecimiento y hacerlo más inclusivo”, destaca.

Advierte que “la política fiscal debe utilizarse de manera flexible, ser amigable con el crecimiento y priorizar la inversión de calidad, mejorando la resiliencia económica y financiera y garantizando que la deuda como porcentaje del PBI se encuentre en un sendero sostenible”.

“Los tipos de cambio flexibles, cuando son factibles, pueden servir para mitigar shocks externos. Reconocemos que la volatilidad excesiva o los movimientos desordenados de los tipos de cambio pueden tener consecuencias adversas para la estabilidad económica y financiera”, indica.

Por otra parte, el grupo espera que “las tecnologías transformativas traigan oportunidades económicas inmensas, tales como nuevas formas de hacer negocios, nuevas industrias, nuevos y mejores empleos, un mayor crecimiento del PBI y mejoras en los estándares de vida”. 

“Estos incluyen cambios en los mercados laborales, la importancia creciente de las habilidades y la adaptabilidad, y el riesgo de una creciente inequidad entre los países y dentro de ellos”, advierte. 

Reafirmaron, además, el “compromiso de continuar fortaleciendo la red de seguridad financiera global con un Fondo Monetario Internacional sólido, basado en cuotas y con recursos adecuados como eje”. 

En cuanto a los denominados criptoactivos, monedas virtuales, el grupo reconoce que estas innovaciones tecnológicas “tienen el potencial de mejorar la eficiencia y hacer más inclusivo el sistema financiero y a la economía en su conjunto”. 

Sin embargo, alerta que “plantean cuestiones relacionadas con la protección de los consumidores e inversores, la integridad de los mercados, la evasión impositiva, el lavado de dinero, y el financiamiento al terrorismo”. 

“Los criptoactivos carecen de los principales atributos que tienen las monedas soberanas. En algún momento pueden tener implicancias para la estabilidad financiera”, señala.