El Gobierno apunta a que las paritarias operen como ancla inflacionaria -junto a otros factores que afectan el nivel de precios, como la infraestructura, la logística, la apertura comercial, la carga tributaria y la estructura de mercado en sectores concentrados-, luego del movimiento del dólar y las tarifas.

Y el traslado a precios va a depender de dónde se estabilice el tipo de cambio en el corto plazo.

Se cumplió el objetivo de dejar mover al dólar para dar algo de aire a los sectores transables y a la vez bajar un poco la tasa de Lebac para ir rotando gradualmente los pesos estacionados ahí hacia bonos del Tesoro en pesos, apuntando a disminuir la dependencia del financiamiento externo.

Es un equilibrio muy delgado. Un movimiento brusco del dólar puede descoordinar la demanda de dinero.

*Director de Estudio Eco/Go