El Gobierno resolvió no prorrogar el programa de subsidios a empresas en situación de crisis conocido como Repro, por medio del cual la Anses abonaba a las compañías parte del salario de los trabajadores. La iniciativa, que estaba vigente desde 2002 pero había tomado fuerza a partir de 2009 como un mecanismo para evitar despidos, venció el 31 de diciembre y, según altas fuentes del ministerio de Trabajo consultadas por BAE Negocios, continuará con una nueva modalidad.

"Los Repro van a seguir, pero de forma diferente", le dijo a este diario un funcionario de la cartera conducida por Jorge Triaca, consultado acerca de la decisión del Ejecutivo de no renovar la norma, aunque evitó dar precisiones respecto a los cambios que se planean introducir en el programa, así como a los plazos que manejan para ponerlo de vuelta en marcha.

Es que estos subsidios habían sido prorrogados por última vez en la resolución 1/2017 del ministerio de Trabajo, en la que se había establecido como fecha límite de vigencia el último día del año pasado.

Los Repro eran aportes estatales a las empresas en situación de crisis para el pago de salarios, que podían llegar hasta una cifra equivalente al mínimo, vital y móvil, por un plazo máximo de doce meses, con los fondos del sistema previsional.

Según voceros oficiales, hasta octubre del año pasado había 63.618 trabajadores a los que la Anses les pagaba parte de su sueldo mediante este programa. En ese sentido, con la ley pyme se sumaron los Repro exprés, por medio de la cual a las micropymes se les facilitaba el acceso a este beneficio reduciéndoles la carga burocrática y estableciéndose un mayor monto que podía superar en un 50% el SMVyM, aunque esta opción recién entró en vigencia varios meses después de sancionada la norma dirigida a favorecer a las empresas más chicas.

En 2017, los Repro exprés fueron destinados principalmente al sector textil y calzado, acaso los más golpeados por el modelo macroeconómico cambiemita.

"El Repro es una herramienta importante, valiosa en situaciones particulares porque nos permite mantener puestos de trabajo hasta que la empresa en cuestión se recupere. Pero no es un termómetro para marcar si hay crisis, o si determinado sector tiene problemas", argumentaron voceros de la cartera. "Es una muestra muy pequeña teniendo en cuenta que en la Argentina hay más de seis millones de asalariados en el sector privado", añadieron.

Lo cierto es que desde que asumió el macrismo estos subsidios sufrieron un recorte tanto en términos nominales como reales. En su primer año de gestión, el Gobierno de Cambiemos recortó en un 84% el monto destinado a esta iniciativa, al pasar de $1.174.092.576 en 2015 a $359.756.000 en 2016, y de 402 empresas beneficiadas a 89, de un año a otro, a pesar de la fuerte contracción que sufrió el mercado laboral en ese lapso. En cuanto a las prestaciones, que en el último año de gestión kirchnerista llegaron a 756.487, al año siguiente totalizaron 123.056, de acuerdo a un informe del CEPA.

En ese sentido, cuando hace un año el Gobierno prorrogó el programa hasta diciembre pasado, introdujo un guiño a favor de los empresarios que quieran echar empleados. Desde ese entonces las empresas inscriptas en el Repro dejaron de estar obligadas a "mantener la dotación total de personal registrada al momento de la presentación de sus solicitud y/o su aprobación". De esta manera quedaron habilitadas a achicar sus planteles siempre y cuando sean por medio de retiros voluntarios.