El Gobierno tiene previsto eliminar el Subsidio de Mitigación de Asimetrías  (SUMA), que complementa la financiación de las obras sociales  mediante la distribución automática de fondos. El mismo significa un monto de unos mil millones de pesos anuales para las obras sociales sindicales

El subsidio, instaurado por la expresidenta Cristina Kirchner,  contempla el giro automático de fondos desde el Estado nacional a  las obras sociales. 

Actualmente, según estimaciones oficiales, son unos  950 millones de pesos anuales, que surgen del 5% de lo recaudado  en concepto de Aportes y Contribuciones que van al Fondo  Solidario de Redistribución, destinado a las obras sociales.

Según la versión, la decisión del Gobierno es eliminar el SUMA  “en un corto plazo”, aunque en una primera etapa, que se anunciaría esta semana, sólo avanzaría con el recorte a la mitad. 

La distribución de esos fondos se determina según el tamaño del gremio: el 20% se divide en partes iguales entre las obras  sociales con más de 5.000 afiliados.

El 80% restante se reparte en forma proporcional de acuerdo al  número de afiliados de los sindicatos.

En ese contexto, la intención oficial es que se fusionen -o al  menos compartan recursos- las obras sociales de sindicatos más  pequeños.