El Gobierno estudia limitar la permanencia en la categoría simplifi cada de monotributo para el pago de impuestos, a partir de un piso fi jado que sería equivalente a entre tres y cinco veces la base imponible de Bienes Personales. Así lo confi rmó ayer el titular de la AFIP, Alberto Abad, durante una reunión con periodistas para anunciar la recaudación de octubre.

“Se está analizando establecer un requisito que puede ser de tres, cuatro o cinco mínimos no imponibles de Bienes Personales, pero eso aún está en una etapa muy inicial de estudio”, señaló el funcionario, que advirtió por los profesionales que se escudan en el monotributo para pagar menos de lo que deberían.

De esta manera, quienes tengan un patrimonio superior al que establezca la AFIP, pasarán a tributar en el régimen general de Ganancias e IVA. Según esos cálculos, con declarar unos $3 millones para el límite inferior, debería dejar la categoría de monotributo.

Se trata de unos u$s165.000 dólares a los que se llega simplemente con sumar el valor de una casa y un auto de gama media. Abad comentó que también se estudia reducir de tres a dos las unidades de negocios requeridas para ingresar al régimen simplificado y rebajar la cantidad de empleados en relación de dependencia necesarios.

De todas formas, aclaró que “todos los temas aún se están definiendo porque se está redactando la letra chica del proyecto”.

En ese sentido, ayer el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne dijo que la reforma tributaria incluirá una simplificación en el régimen monotributista, al reducir de tres a dos el número de recategorizaciones por año.

El proyecto de reforma tributaria presentado ayer por el Ejecutivo incluye un capítulo para los trabajadores autónomos, que podrán duplicar el importe de la deducción especial en Ganancias, para reducir la diferencia con aquellos empleados que están en relación de dependencia.

A comprar acciones
En otro orden, Abad defendió el impuesto a la renta fi nanciera para las personas físicas introducido en la reforma fiscal, al asegurar que el rendimiento de los bonos argentinos no se encuentra en ningún lugar del mundo, por más que se reduzca en un punto la ganancia obtenida por los títulos públicos. “Un bono que paga 7,5% anual pasará a pagar 6,5%, cuando la tasa de un bono de los Estados Unidos está entre 2% y 3%”, comparó. Asimismo, el titular de la AFIP reconoció que al seguir quedando exentas las acciones, se busca “generar un incentivo” para que los ahorristas destinen su dinero a fondos comunes de inversión e instrumentos de renta variable en lugar de los bonos.