El sábado pasado se dio inicio a la cosecha 2017/2018, con la tradicional fiesta de la Vendimia funcionarios del Ejecutivo se hicieron presente, pero sin dar respuestas a los reclamos que el sector esperaba. Sólo ofrecieron promesas que habrá que seguir de cerca para que se cumplan.

Fuentes consultadas de la producción y de la industria vitivinícola mostraron su desazón luego que el Gobierno con el jefe de Gabinete, Marcos Peña a la cabeza, llegará a Mendoza con las "manos vacías". El Ministro en su discurso hablo del "crecimiento" de la economía sin mencionar a la actividad a la que fue invitado.

El sector viene reclamando un aumento de reintegros a la exportación del 6% al 9%, con la posibilidad de que el diferencial pase a usarse en la promoción del vino en el exterior. Esto es para paliar la falta de competitividad.

Además solicitaron a Agroindustria la continuidad de la lucha sanitaria contra la polilla de la vid la cual tuvo buenos resultados en el 2017, pero que este año tras los cambios en el Senasa, pasará en poder de organismos privados dejando de lado el buen trabajo que se venía haciendo.

También se pidieron líneas de créditos para mejorar las estructuras de viñedos y bodegas, y mantener los $90 millones de subsidios a las tarifas eléctricas las cuales con los aumentos generan altos costos a la producción.