La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, recibió ayer la Carta de Intención por parte de la Argentina para el préstamo de u$s50.000 millones acordado la semana pasada con el Gobierno. La francesa elogió al presidente Mauricio Macri por implementar un plan que "pretende fortalecer la economía" y "reforzar la confianza del mercado", al tiempo que confirmó que el primer desembolso será de u$s15.000 millones y se repartirá en partes iguales entre el Banco Central y el Tesoro.

Mediante un comunicado, la titular del organismo multilateral avaló las metas fiscales por "ambiciosas" y de inflación por ser "realistas". "También interrumpe la práctica de proporcionar al banco central el financiamiento del déficit fiscal, un paso crítico en el establecimiento de un banco central independiente", destacó.

En ese sentido, recordó que "las autoridades solicitaron que un tercio del apoyo se desembolse con la aprobación del programa", tal como anticiparon los funcionarios a cargo de la negociación cuando realizaron el anuncio. Serán u$s15.000 millones que se repartirán en dos partes iguales de u$s7.500 millones: una irá al Tesoro para "apoyo presupuestario" y la venta de dólares en el mercado para contener el dólar, y la otra al Banco Central para recomponer las reservas que perdió desde que se inició la corrida cambiaria. Hasta ahora, se desconocía cómo iba a distribuirse el monto entre ambos.

De esta manera, se confirmó que no será el BCRA el que saldrá a frenar la cotización del billete verde, tarea que quedará en manos del ministerio de Finanzas, que deberá actuar en el momento adecuado para maximizar la cantidad de pesos que pueda sacar por cada divisa, sin depreciar en exceso el tipo de cambio, que cuando aparezca esta mayor oferta tenderá a ir para abajo.

En otro orden, Lagard se refirió a la cuestión social incluida en el programa que se cerró con el Fondo. "En particular, aplaudí el énfasis puesto por el equipo económico del presidente Macri en apoyar a los más vulnerables de la sociedad. Esto se logra a través de compromisos concretos para preservar el nivel actual de gasto social y mayores recursos para los programas de asistencia social. También hay un compromiso de trabajar con otras agencias internacionales, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, para mejorar el diseño general de la red de seguridad social de Argentina", fue otro de los mimos que le propinó al Ejecutivo.

"Me sentí alentada al ver el compromiso del presidente Macri de mejorar la igualdad de género en Argentina mediante cambios que corrijan la discriminación en el sistema impositivo, pasos para brindar apoyo a las familias trabajadoras, acciones para promover la igualdad de remuneración por igual trabajo y medidas para combatir la violencia de género basadas en la familia y en el hogar", ponderó la jefa del FMI.

El directorio del organismo tratará el préstamo stand by solicitado por la Argentina el próximo miércoles, y a partir de entonces se desembolsarán los u$s15.000 millones correspondientes a este primer tercio del préstamo. El resto del crédito estará sujeto a las condicionalidades que le impuso el Fondo al país, que incluirá la revisión de metas trimestrales de inflación, y una fuerte reducción del déficit el año que viene, que la Rosada ya comenzó a negociar con los gobernadores, los principales perjudicados de esta vuelta al FMI.