El Gobierno nacional emitió ayer dos Letras en pesos por medio de las cuales captó $23.089 millones, un día después de que el Banco Central convalidara una reducción en el stock de Lebac superior a los $300.000 millones, de los que $120.000 millones no corresponden a bancos. El ministerio de Hacienda recibió ofertas por un total de $28.877 millones, y adjudicó $14.227 millones a la Lete a 105 días, a una tasa del 42,23%, y $8.862 millones a la de 224 días, por la que tuvo que pagar un 39,81%, por arriba de lo esperado por el mercado.

La licitación formó parte de la estrategia del Ejecutivo de absorber la emisión de pesos sobrantes del "supermartes" para ir desarmando de a poco la "bola de nieve" de las Lebac: a partir de ahora, cada vez que el Central tenga que renovar sus Letras, el Tesoro saldrá al día siguiente con estos títulos a corto plazo para evitar que los inversores vayan en manada al dólar. En ese sentido, ayer el BCRA debió hacer tres subastas para contener la demanda sobre la divisa (ver página 8) y si se suman las del día anterior, ya logró reabsorber $30.000 millones por esta vía.

Así, añadiendo los $15.000 millones que se contrajo la base monetaria vía encajes, el Central ya rescató más de la mitad de los $120.000 millones de Lebac no renovadas correspondientes al sector no financiero, informaron fuentes oficiales. Por otro lado, el sector bancario compró $120.000 millones en Leliq a 7 días, después de rechazar el martes las Nobac, una letra a un año con tasa variable.

Lo cierto es que estas tasas del 42% y casi 40% para la Lete a 105 y 224 días, están por debajo del 45% que pagó la autoridad monetaria en la megalicitación de Lebac del martes. En el primer caso el precio de corte fue de $987,50 por $1.000 nominales y en el segundo, $988,50.

"Son tasas y montos excelentes para este contexto", apuntó el director de Research for Traders, Gustavo Neffa, quien recordó que en el mercado secundario las Lebac ya estaban rindiendo 40%. "Hubo una baja de tasas abrupta, que se trasladó a la renta fija y sobre todo a las acciones, aunque el exceso de pesos no permitió que el dólar cayera", evaluó.

De todas formas, en el mercado aclaran que el Gobierno pudo haber pagado unos puntos demás de lo esperado (se hablaba de una tasa en torno al 36% y 38%), para asegurarse un monto satisfactorio y evitar tener que subastar aún más dólares, mecanismo que le permitió absorber $30.000 millones.

El economista de Eco/Go, Federico Furiase coincidió al señalar que "el mercado te pidió de alguna manera un rendimiento más alto, por eso cortó con un precio por debajo de la paridad". El consultor advirtió que hay un "trade off" entre la necesidad de contener la salida al dólar y la de reducir el riesgo país. "Esta colocación te aumenta la carga de intereses de corto plazo", argumentó.

Furiase planteó que concentrar los vencimientos en los próximos meses con estas Letes -el stock de las nominadas en dólares suman más de u$s15.000 millones- "puede complicar el programa financiero".