La decisión del PAMI de modificar la forma de contratación con los laboratorios de la Argentina empezó a materializarse. Después de 20 años, las entidades de compañías nacionales, Cilfa y Cooperala, y la de multinacionales, Caeme, no serán la vía para la provisión de medicamentos. La estrategia del Gobierno es cerrar convenios de adhesión con los laboratorios. Con el nuevo esquema, el organismo estima que se podrán ahorrar unos $6.500 millones por año. De ese modo, busca garantizar transparencia y la atomización de las compras.

"Queremos que los laboratorios nacionales sigan creciendo, exportando y generando fuentes de trabajo. Se trata de un cambio de modelo, no de una guerra", señaló el titular del PAMI, Sergio Casinotti.

El pasado miércoles, el Grupo Cassará y el laboratorio Aspen, especializado en medicamentos oncológicos, ya acordaron su integración al nuevo sistema. Desde el 1 de noviembre, el organismo encabezado por Cassinotti transferirá los fondos a los colegios farmacéuticos, que en la Argentina son cinco y representan a todas las farmacias del país.

El PAMI estima que podrá ahorrar unos $6.500 M con el cambio del sistema de compras

"Con los fondos, las farmacias les comprarán a las droguerías, y éstas, a los laboratorios, bajo las condiciones establecidas en las cartas de intención", detallaron en el PAMI. Actualmente, el circuito es inverso. El PAMI gira el dinero a las tres cámaras, y éstas manejan el circuito financiero, que involucra tanto a droguerías como farmacias. O sea que las cámaras ofician de intermediarias.

La descentralización está desdoblada ya que, por un acuerdo ratificado la semana pasada, Caeme sostendrá el control hasta el 31 de marzo de 2019 (luego firmarán sus laboratorios solamente). En el caso de las cámaras Cilfa y Cooperala, como su plan era rescindir el contrato con el PAMI el 31 de octubre por desactualización de precios, el organismo decidió que desde el 1 de noviembre trabajará con las firmas en forma directa e individual. Desde el PAMI aseguraron a este medio que ningún laboratorio quedará fuera del sistema de proveedores y mantendrán su "cuota" de participación en el flamante esquema.

De este modo, se mejora el sistema de validación, el proceso y la auditoría de las recetas. La plataforma informática Farmalink contiene todos los datos sobre las compras y ventas. La obra social se hará cargo de la parte informática de validaciones, a través del nuevo sistema "Farmapami". Bajo el aval de Cassará, según detalló el portal especializado Pharmabiz, siete empresas que pertenecen a ese grupo ya se sumaron a los convenios: los laboratorios Lepetit, Austral, el Instituto Sanitas, laboratorio Apotex y Lersan.

La modificación regirá en principio para los remedios ambulatorios que se venden bajo receta y de los cuales las farmacias tienen un stock. Hasta abril, los medicamentos de alta complejidad seguirán siendo administrados por Caeme, que ya había sellado su compromiso con el PAMI para no cortar la provisión de medicamentos.